Si bien el contrario no era exactamente su amigo, y las tensiones existentes podrían rayar en desagrado, Rowan no deja de ser una presencia constante en la vida de su aquelarre, le guste o no. La idea de que algo le pudiera ocurrir a una persona tan cercana a su círculo era indeseable. “No es muy optimista de tu parte,” inicia en voz baja, quizá más serio de lo que suele ser con cualquier otra persona, un cambio que se nota, y bastante. “Yo también pensé que --lo de la Suprema sería lo último. Ahora todos están paranoicos, y no los puedo culpar,” hace una pausa, fijando iris marrones en su acompañante, antes de continuar: “Tú tampoco te sientes completamente bien, ¿hm?.” Cree notarlo. La empatía no le ha dejado de molestar desde lo ocurrido.