La tarde está ya agotada y la noche comienza a desplegar su manto, como si el tiempo me pidiera silencio.
En esa penumbra, solo el recuerdo de tu poesĂa me sostiene como una brasa incandescente.
Te miro mientras te leo, y en cada palabra la sombra avanza, se arrastra.
La oscuridad me sorprende entonces; un roce imaginado con el que fantaseo …y el silencio me besa contigo.
Buenas noches amor



















