Carta de un muerto
Cuando yo muera... escribe una carta al cielo. Graba mi nombre por fuera del sobre y cierrala... quizá me llegue, quizá pueda leerla y saber que te importo, que me quieres, que me extrañas.
Yo te enviaría una carta en respuesta, podría escribir una y mil letras, pero yo te diría:
No llores sobre mis huesos, no llores por que ese montón de carne putrefacta no puede moverse. No lo hagas, yo no lo sabré, yo ya no estoy ahí eso es un simple cascarón hueco.
No lleves flores a mi tumba, no grites al mundo cuánto me extrañas ni digas si era o no alguien bueno. Eso sólo tú y yo lo sabremos, déjalo así, era algo nuestro... un secreto.
No quiero lamentos ni una larga velada. No. Quemen mis huesos y esparsan mis restos al viento. Soy libre, puedo volar y siento el viento.
No quiero que sientas pena ni culpa, ni que digas que ahí yace un lamentable muerto que se fue antes de tiempo. Mientras viví llegué a ser muy feliz, viví todo lo que pude y amé más de lo que debía. Amé y quiero pensar que fui amada.
No lo pienses, no trates de comprenderlo. Yo ya no estoy ahí, tú sí. Observa los bellos atardeceres, cuenta las estrellas, pide deseos a las estrellas fugaces aunque sepas que no los cumplen ¿y quien sabe?.. quizá y ahí me encuentres escondida entre ellas.
- Cenizas -


















