Cada vez que quiero escribir sobre amor y sentimientos esperanzadores, me invade esa sensación de vació y desgano constante. Como si aquello, fuera tan ajeno a lo que habita en mi, como sentimiento.
La gravedad de la soledad, me trae de nuevo al letargo sosiego de este interminable sabor amargo en mi pecho, que me traen los días con sensaciones incompletas y emociones pasajeras.












