“BRINDIS”
No me gusta ser el brindis pasajero en la vida de nadie. No deseo vínculos efímeros que nacen envueltos en una solemnidad aparente, alzando las copas repletas de promesas luminosas mientras el fondo permanece vacío: sin raíz, sin permanencia, sin verdad.
No quiero instantes compartidos que duren lo mismo que un eco sobre la cima de una montaña, ni un brindis disipándose entre risas ajenas. No quiero ilusiones transitorias ni afectos ceremoniales que imitan la intimidad pero huyen en cuanto termina la música.
Pues ¿qué sentido tiene habitar en el corazón de alguien lo que dura un gesto, antes de que cada quien siga su camino? Prefiero no ser un recuerdo tibio, ni un capítulo fugaz, ni la copa vacía que se eleva hacia el cielo solo para vaciarse con la misma rapidez con la que fue llenada.
Porque hay presencias que no saben quedarse; personas que aman como quien celebra una noche y abandonan al amanecer las ruinas silenciosas de lo que alguna vez han prometido.
Y yo… yo no nací para la superficialidad de los encuentros breves. Me gusta lo real; me gustan las almas que permanecen aun cuando el tiempo deja de ser amable, las relaciones que se siembran lentamente, como quien deposita semillas en una tierra sagrada y acepta el peso paciente de cultivarlas.
Creo en los afectos que maduran, en las conversaciones que sobreviven a los inviernos, en los vínculos que aprenden a echar raíces incluso bajo la tormenta. Porque amar, para mí, nunca fue levantar una copa y sonreír por costumbre.
Amar es quedarse; es construir; es sostener con las manos desnudas aquello que el mundo moderno desecha apenas pierde novedad. Y si he de compartir mi vida con alguien, sin importar cuál sea el vínculo, quiero que sea desde la autenticidad más desnuda: sin máscaras de ocasión, sin emociones de alquiler, sin despedidas escondidas detrás de palabras bonitas.
Quiero sembrar relaciones y cultivarlas hasta donde alcance el tiempo, hasta donde el último aliento todavía sostenga mi cuerpo sobre la tierra. Porque algunas personas coleccionan momentos; pero yo quiero escribir, con cada acto, una historia que no termine lo que dura una gota de agua en el desierto.
Un-escritor-piensa ✍🏻

















