No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará— Lucas 6:37

#dc comics#dc#batman#bruce wayne#batfam#dick grayson#tim drake#batfamily#dc fanart


seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from Russia
seen from Russia
seen from Poland

seen from Malaysia
seen from Türkiye
seen from China
seen from United Kingdom

seen from Maldives
seen from Italy

seen from China

seen from Malaysia
seen from China

seen from Maldives

seen from United States
seen from Germany
seen from Japan
No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará— Lucas 6:37

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
“Perdonar no es absolver ni justificar lo que paso, si no reconocer el dolor y decidir que esa herida no va a seguir gobernando tu vida”
Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión— Salmos 103:3-4
Francisco🕳️...
Sé que miras mi perfil de vez en cuando, sé que aún te acuerdas de mí. Espero que estés bien y feliz. Te perdono por todo lo que sucedió. Ya me perdoné a mi misma y valgo mucho como para odiar a alguien sin importancia en mi actual realidad, eso no quiere decir que puedas volver a mi vida o yo a la tuya, somos extraños muy cordiales. Solo espero que leas esto y que te esté llendo bien en tu vida. Me costó mucho saber que ya no eramos más amigos, siempre quise volver a hablarte pero obviamente eso no sería normal ni correcto. La pasé bien en nuestros días en los que fuimos más amigos que nunca, no he vuelto a tener una amistad así en la que puedo ser yo con todo.(En realidad no he vuelto a hacer amistades con nadie).
Tampoco me olvido que durante mucho tiempo buscaste hablar conmigo para poder estar mejor tanto tú como yo. Nunca estuve lista para volver a hablar contigo ni que supieras nada de mí ni yo nada de ti.
En fin solo quería dejar este mensaje ya que ahora soy una mujer más completa y puedo olvidar mi pasado para seguir creciendo como lo he estado haciendo todos estos años. Sé que lo sabes, pero me va bien, saque mi carrera, tengo un excelente puesto de trabajo, me compré un auto y sigo creciendo cada día más. Espero lo mismo de ti, que logres todo lo bueno que me contabas en tu pieza tan emocionado.
Gracias por dejar de buscarme, gracias por tu amistad, lamento lo que sucedió pero te vuelvo a repetir te perdono. Cuídate y adiós....

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
El perdón es una de las palabras más malentendidas de la espiritualidad. Se la asocia con debilidad, con olvido, con condescendencia. Muchos creen que perdonar es decir "no importa" cuando sí importó, o "está bien" cuando no lo está. Pero el perdón auténtico no es eso. El perdón no niega el daño; lo reconoce plenamente. No minimiza la herida; la honra como lo que fue. Y luego, desde ese reconocimiento, elige no seguir alimentando el rencor. Perdonar no es borrar la historia; es cambiar la relación con la historia.
El filósofo Jacques Derrida dijo que perdonar solo tiene sentido cuando la falta es imperdonable. Si es perdonable, es una transacción, no un perdón. Perdonar lo imperdonable es el único perdón que realmente perdona. Esta paradoja revela la naturaleza radical del acto: no se basa en la justicia, ni en la merecimiento, ni en el cálculo. Se basa en una decisión que trasciende la lógica del intercambio. Es un acto de libertad, no de obligación. Y por eso es tan difícil y tan liberador.
La psicología contemporánea ha estudiado los efectos del perdón en la salud mental. No es sorprendente: el rencor mantenido es una tensión crónica, un estrés que el cuerpo paga. Perdonar no cambia el pasado, pero cambia el presente del que recuerda. La herida sigue ahí, pero ya no sangra. Se ha vuelto cicatriz. Y la cicatriz es tejido nuevo, más resistente que el original, que recuerda la lesión pero ya no duele. Perdonar es ese proceso de cicatrización del alma.
Perdonar a otro es, en última instancia, perdonarte a ti mismo por haber estado tanto tiempo atado a esa historia. No es decir que el otro no hizo daño; es decir que ya no quieres que ese daño defina tu presente. Es una decisión soberana, que no depende de que el otro se disculpe o cambie. Porque el perdón no es para el otro; es para ti. El otro puede no merecerlo, pero tú mereces la paz de no cargar más con ese peso. Perdonar es, al final, la forma más alta de amor propio.
— Laberinto Universal
Si tú vuelves la mirada a Dios, si le pides perdón al Todopoderoso, y si eres puro y recto, él saldrá en tu defensa y te devolverá el lugar que te corresponde— Job 8:5-6
en verdad espero que ya me hayas perdonado como yo a ti por todo el daño que nos hicimos, no coincidimos en nuestro mejor momento y para nada nos define eso como individuos