El alma que peca.
“He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.” Ezequiel 18:4
Resulta que aún en estos tiempos, donde ya se ha expuesto demasiado el evangelio, la gente continúa pensando que por ser “buenas personas” podrían llegar a ir al cielo; ese es el pensamiento fundamentalista que actualmente sigue pensando la gente. ¿Será que como cristianos, hemos estado permitiendo que la gente lo vea así? ¿O quizá no hemos predicado un verdadero evangelio?
La palabra de Dios, dice claramente que el que pecare morirá. Y la palabra de Jesús dice que todos pecamos, por eso estamos destituídos de la gloria de Dios. A todo esto, vino JESÚS la tierra para redimirnos y perdonar nuestros pecados. Pero para esto debemos creer en Él, y en su resurrección. Aceptemos a Jesús de corazón, y comprendamos que sin Él, nuestra alma muere.













