“Yo he vivido mucho tiempo solo… acostumbrado a no necesitar a nadie.”
Respira lento.
“Pero desde que llegaste… todo cambió.”
Sus ojos se suavizan, aunque su expresión sigue siendo seria, honesta.
“No quiero una vida donde tú no estés.”
Se inclina un poco más cerca de ti.
“No quiero despertarme en un lugar donde no pueda encontrarte.”
Sus dedos se entrelazan con los tuyos.
“Y si algún día intentaras alejarte…”
suspira muy bajo, casi como si esa idea no le gustara nada.
“…iría a buscarte.”
Entonces apoya su frente contra la tuya.
“Porque hay algo que ya entendí.”
Su voz se vuelve más baja.
“Jamás quiero estar lejos de ti.”















