TRES GUITARRAS ACLAMADAS POR EL MUNDO
Es normal que en la música se hable del artista, de su éxito y vida, pero rara vez se nombran los instrumentos que marcaron un antes y después en sus carreras. Es por eso que hoy te contaremos tres historias sobre las guitarras que llegaron a alcanzar la misma fama que su portador.
Hablemos de la Fender Stratocaster, una guitarra mítica por ser la que hizo brillar al gran Jimi Hendrix. Se volvió única por la puesta en escena del músico con sus movimientos excéntricos: alzándola después de dar una nota, llevándola al suelo con pasión, agitando todo el cuerpo con sus manos y manipulándola a su antojo.
Pero no sólo fue eso lo que la que la hizo especial, también el sonido que le dio era muy característico, los riffs y solos en sus presentaciones eran agudos potentes cargados de efectos con acordes coordinados y algunos experimentales; Hendrix arriba del escenario, era un prodigio y un showman como nunca se había visto.
También fue parte de uno de los performance más importantes en la historia de la música, cuando Hendrix en uno de sus conciertos por la presentación de su nuevo sencillo Fire, le prendió fuego a la guitarra mientras era presentada.
En una de sus apariciones más evocadas, el concierto de Woodstock 69, atrajo miradas por su protagonismo e interpretación de canciones que ahora son clásicos como Voodoo Child, Purple Haze y la reimaginación del himno nacional de Estados Unidos. Fue en este último donde tuvo su papel más importante, ya que Hendrix toco con una serie de arreglos que se asemejaban a los sonidos de una guerra.
Fue subastada por un monto considerable de dinero, al punto de ser una de las más caras de la historia y actualmente se encuentra expuesta en el museo The Experience Music Project, en la cuidad de Seattle.
La acústica de una leyenda
Usada en 1993 en uno de los Unplugged más importantes de la época, la guitarra que actualmente es la más cara de la historia fue tocada por Kurt Cobain, vocalista de Nirvana.
Vendida por 6 millones de dólares a través de una subasta, fue la última que mostró en público ya que unos meses después moriría trágicamente. La acústica modelo D-18E del fabricante Martin lo acompaño al final de su carrera; el aspecto de Cobain en aquella presentación, sencillo y minimalista dejó que ésta guitarra resaltara.
Es de gran relevancia por pertenecer al momento más recordado del legendario Kurt, convirtiéndola en parte de su legado.
La réplica que se hizo famosa
La Gibson Les Paul fue tocada por uno de los guitarristas más famosos e influyentes dentro de la industria: Slash, integrante de Guns N’ Roses y fundador de otros proyectos como Velvet Revolver.
Para grabar uno de los discos más importantes de su carrera, Appetite For Destruction, no contaba con ninguna guitarra que lo convenciera, por lo que su manager Alan Niven le consiguió una réplica de Les Paul.
Esa imitación hecha con partes de Les Paul fue la llave para dejar su marca como músico al ser parte del boom de su carrera. Los dueños de la marca con el tiempo se convertirían en sus socios al punto de sacar diseños inspirados en él.
El instrumento en sus manos tenía un sonido agudo, odiado por algunos y amado por otros. No se puede ver a Slash sin su Les Paul, ni la Les Paul sin Slash.
Sin duda estas guitarras marcaron época en el panorama musical, cada una tiene su valor representativo y es inimaginable pensar verlas en manos de otros artistas ¿Cuál es tú favorita?