Hablo mucho. Y ese es un problema. Hablo tanto que la gente se cansa. Ese es otro problema. Hablo de tanto, que a veces me voy del tema. Ese es otro problema. Hablo y me fascina debatir los puntos. Un problema más que agregar. Hablo y cuando me emociono, empiezo alzar más mi voz. La gente se incomoda, ese es otro problema. Sigo hablado, y se que las personas ya se fastidiaron. Y quiero callarme, y trato de hacerlo, hay una voz en mi interior; que yo se que no es mía; que me dice: “Calla”...
Esa es la situación
Detente y escucha
(Correcciones de cómo referirse a las palabras que están en mi cabeza)
Hablar y Otros Problemas















