Sueño con los ojos despiertos durante la noche sin pegar ni un solo minuto la calma y el descanso a mi cuerpo.
Palabras, voces y recuerdos armónicos invaden durante ésta noche mi paz en una cálida cobija que no me ayuda a sentir la comodidad que necesito.
Dudo permanecer despierto hasta la próxima noche aunque quisiera.
Estos pensamientos son como estrellas fugaces, iluminan mi oscuridad de ojos cerrados y vuelven a abrirlos para que pueda contemplarlos hasta quitarme las ganas de dormir.
Hace que mi cabeza se sienta pesada, mi cuerpo sin ganas de nada, mis ojos ardiendo y mi corazón latiendo a ritmos que puedo escuchar y mueve mi cama como agitandome para despertar.
Trataré de lograr dormir y respirar tranquilamente sin interrupción, lograr esa comodiad en resortes firmes ante la suavidad de mi esplada y trataré de no escuchar esos sonidos que llegan a mis oÃdos sin haber ruido alguno en el exterior.