Espíritu mío, siempre os digo lo mismo, ojalá nos hubiéramos conocido en circunstancias más benévolas, ya sabes, o al menos intuyes adónde va a este tren, te acompaño porque necesitas entender en qué consistirá tu muerte. Por mi parte no quiera llevarte a engaño, apenas soy un emisario, aunque en honor a la verdad agradezco ser sólo un esqueleto bien trajeado.
De verdugos y ejecuciones" de Álvaro Aparicio


















