Esta podrÃa ser la disculpa más épica de la historia del deporte.
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from Italy
seen from Germany

seen from United States

seen from China

seen from Italy

seen from Russia
seen from United States

seen from Philippines

seen from Israel
seen from China

seen from Italy

seen from Malaysia
seen from Italy

seen from United States
seen from Türkiye
seen from Australia
Esta podrÃa ser la disculpa más épica de la historia del deporte.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Espero que te recuperes de las cosas por las que nadie te ha pedido disculpas nunca... ♥
Puedes correr 10km levantar 100kg, pero si aún le debes una disculpa a alguien, no estás sanando.
Solo huyes.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Estuve esperando una disculpa que nunca llegó y deje de esperar.
Pido disculpas por todo lo malo, equivocado y malintencionado que he hecho. A veces no me hallo y digo cosas, no es excusa, pero si.
Disculpas
Aprendà siempre a disculparme: disculparme por mover el pie más de la cuenta porque le generaba incomodidad a otro, disculparme por sentir pena, por pedir algo, por no saber algo, por ser agredida y, a veces, por pensar en agredir. Me disculpo por ser quien soy, y por la idea de que tú tuviste que ser desafortunado para que alguien como yo llegara a tu vida.
Por eso, tal vez, siempre sobrevaloré a quienes me ofrecÃan amistad, aunque eso implicara mil disculpas más y situaciones tormentosas.
Pero, ¿y si un dÃa empiezo a pedirme disculpas a mÃ?
Te pido disculpas por permitir que te golpearan las canillas y que tú te rieras mientras corrÃas un poco hacia atrás fingiendo que era chistoso, cuando en realidad te dolÃa.
Disculpa por dejarte más tiempo junto a tu abusador, incluso cuando te dolÃa y el cerebro te estallaba por dentro con cada tacto.
Disculpa por guardar silencio y sentir vergüenza cuando tus compañeros te encerraron, golpearon y humillaron.
Disculpa por llamar amigos a quienes miraron a otro lado y se burlaron de cosas que nunca fueron chistosas, sino horrorosas.
Disculpa por obligarte a ser una adulta, por intentar frenar la violencia de los adultos que debÃan priorizarte, y por volverte una adulta que, en cambio, los priorizó a ellos.
Disculpa por no irte, por seguir a pesar del dolor, porque te parecÃa oro que alguien quisiera ser tu amigo, y por hacer lo que fuera para que no te dejaran, creyendo que no valÃas nada, que tu existencia valÃa menos que una bolsa de basura.
Disculpa por ser tan tonta.
Disculpa por no pedir ayuda cuando a gritos la suplicabas.
Disculpa por intentar matarte, por hacer que terminaras en una clÃnica de reposo siendo tan solo una niña asustada, aterrada, obligada a fingir que eras calculadora y frÃa.
Disculpa por ponerte en situaciones que repetÃan con dolor los traumas que te marcaron. Por poner tu corazón frente a personas que no supieron verlo.
Perdón por no poder amarte, por ver cada acto tuyo como un conflicto, por no ser compasiva y, en cambio, exigirte hasta romperte.
No aprendà otra forma. No podÃa ver algo de valor en ti. Y cada vez que algo sucede, no puedo evitar culparte. Eres tan compleja e insufrible que me parece natural que atravieses tanta mierda, porque —en el fondo— a veces siento que lo mereces.
Pero hoy pienso que, si no se tratara de ti, querida A, jamás le habrÃa puesto tanta carga a otra niña. Jamás le habrÃa ofrecido disculpas tan tarde, ni la habrÃa llevado a situaciones sacadas de pelÃculas de terror.
¿Hasta qué punto normalizaste la crueldad de los demás?
¿Hasta qué punto tomaste con tanto esmero la responsabilidad de todo?