Quise abrazarla y pedirle que olvidara todo, que descansara, que eso había quedado muy atrás, que la terrible historia ya no nos afectaría mas ni a ella ni a mi. No sabia cuan equivocado estaba respecto a eso. el pasado se había levantado gigantesco, monstruoso, para aguardarme con sus impresionantes garra a la vuelta del camino. pero yo aun lo ignoraba.
Juventud en éxtasis (Carlos Cuauhtémoc Sánchez)











