El ritual de la imagen perfecta
El cuarto oscuro astronómico es un espacio de precisión. Cada herramienta, cada mesa y cada haz de luz filtrada tiene un propósito en la creación de imágenes celestes.

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El ritual de la imagen perfecta
El cuarto oscuro astronómico es un espacio de precisión. Cada herramienta, cada mesa y cada haz de luz filtrada tiene un propósito en la creación de imágenes celestes.

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Dime qué soy yo
Escarchado de sal y chile que escurre sin parar por los bordes del vaso de plástico traslĂşcido. Luces neĂłn tenues. Rihanna de fondo. Baristas quedándose dormidos. Hombres entrando y saliendo a travĂ©s de las cortinas que indican el umbral del cuarto oscuro. Dos tipos sentados frente a mĂ. Uno de ellos me mira y me sonrĂe. Piel morena, pecho firme, ojos grandes. No puedo parar de mirarlo. El hombre que lo acompaña es mayor. Parece como su sugar daddy.
Me acerco lento. El chico se sonroja. Voy directo hacia Ă©l y lo beso con suavidad. El señor que lo acompaña bebe sin parar, nos mira y sonrĂe. Vamos a las cabinas de atrás, le digo al chavo cogiĂ©ndole el paquete y besándole el cuello. Se rĂe. No, cĂłmo crees. Me da pena. Me besa en los labios. QuĂ© te da pena, pregunto. Ps no sĂ©, yo no soy de esos. TĂş sĂ, pregunta. Yo sĂ, respondo. Hm, o sea que no tienes novio. No. O sea que me vas a coger y no te volverĂ© a ver. No sabrĂa decirte. No sĂ© si estarĂ© vivo mañana. Ay, eres de los que levantan un chingo de vatos, no. Ajá. Es que a mĂ eso no me gusta. Bueno. Y Ă©ste es tu novio. No. Es mi amigo Julián. Julián, te presento a... Oye, cĂłmo te llamas.
Julián está recargado sobre su hombro izquierdo. Tiene aliento alcohólico. Piel quemada y reseca por el sol. Manos ásperas y arrugadas. Me saluda con un apretón de manos flojo y poco enérgico. Se tambalea aunque está apoyado sobre la barra.
Pues sĂ yo soy, de, este, de Guerrero. O sea que estaba trabajando allá en Arizona en el campo. Pero pinche tira del otro lado. Ps, ya ves pues cĂłmo salen con pedos y mamadas. Catorce años tuve allá yo pues. Hoy me deportaron. Ps, ya ni modo. AquĂ ando con mi amigo pues. A mĂ ustedes, ps, me gusta cĂłmo se divierten, digo. Les vale madre todo. Por eso salgo con mi amiguito aquĂ. Yo, yo ora sĂ que yo respeto, edá. Ora sĂ que cada quien pues su pedo. Ora sĂ que uno respeta, edá. A mĂ me gustan las viejas, pero uno respeta. Me gusta cogerme viejas. Nunca me ha cogido un vato. No se la he metido, digo. Como que no se me antoja. [Da un trago a su cerveza. Yo miro al joven que me sonrĂe, modoso, guardando las maneras para que no pensemos que es una puta, fingiendo desinterĂ©s total. Pasan los minutos. Nos miramos en silencio y seguimos dando trago a nuestras bebidas.] Pero, ps, ora sĂ que ya que estamos platicando, edá, hay algo que sĂ me pone bien pinche caliente. Bien, bien caliente. [Traga saliva. Mira al vacĂo, como si buscara algo a lo lejos, con los ojos perdidos en la pared iluminada por destellos color rosa fosforescente provenientes de una lámpara colgada en el techo. Esos destellos le iluminan la sien y el ojo izquierdo a un ritmo perfecto. Oscuridad. Luz. Oscuridad. Luz.] A veces, y esto solo se lo he contado aquĂ a mi amiguito, ps me da por irme a los moteles, edá. Voy, me encierro toda la noche. Nomás vieras. Me visto de vieja. No, carnal. La neta, la neta, eso es lo que más caliente me pone. Me pongo mis vestidos, mis faldas, mis medias. Me pinto. Me pintarrajeo todo, edá. La boca, las chapas, los ojos. A veces llevo peluca y ahĂ ando. Solo, toda la noche, en mi cuartillo de motel. Me pongo ropa interior de vieja. Pantaletas y medias. Me imagino que llega un cabrĂłn y me rompe la lencerĂa de vieja y me mete una vergota gruesa por el culo. Pero fĂjate que solo se me antoja cuando ando haciĂ©ndole al puto pues. Cuando ando vestido de vieja. Pero, quiero preguntarte a tĂ, edá. [Suspira y da un trago a su tarro. Se atraganta un par de segundos. Eructa. Sigue.] La neta luego de pasarla chingĂłn en mi cuarto y venirme un chingo pensando en todos los cabrones que vendrĂan a meterme sus vergas, me siento de la chingada. [Mira al suelo, se limpia los labios con la manga de su camisa e intenta seguir. La voz se quiebra.] Porque quĂ© tal que sĂ soy puto. Te quiero preguntar, pues. TĂş quĂ© dices, carnal. [Deja de mirarme a los ojos. Solo mira hacia mi pecho, hacia mis brazos, hacia su tarro de cerveza.] La neta, la neta, al chile: soy puto. SĂ o no. [Me mira a los ojos, parpadea y mira hacia mi brazo izquierdo, esquivando mi mirada otra vez. Le da otro trago a su cerveza. Lo miro a los ojos. Me mira un segundo y mira hacia el bar.] DĂmelo tĂş. No se lo he podido preguntar a nadie. Yo digo que igual y sĂ soy puto, pero y luego quĂ©. QuĂ© chingaos. Me voy a tener que vestir de vieja y andar asĂ. No, ora sĂ que no. QuĂ© va a decir mi familia. QuĂ© me van a decir por la calle. No sĂ©. Quiero que tĂş me digas que soy, carnal. Soy puto o no. TĂş quĂ© dices. Me gustan las viejas. Me encantan. No te confundas. Pero si me gustan las viejas entonces no puedo ser puto o sĂ. Dime tĂş que yo no sĂ©. Te juro que no sĂ©. QuĂ© soy, carnal, quĂ© soy. [Silencio. Contiene las lágrimas. Mirada perdida.] QuĂ© soy. Dime quĂ© soy yo.
Entro a las cabinas. Habrá unas cuarenta en un cuarto oscuro inmenso al fondo de esa sex shop con barecito a la entrada. Está más vacĂo que nunca. Son las dos de la mañana de un miĂ©rcoles en Tijuana. Es lo que hay. Dos cabinas están ocupadas. La puerta de la primera está mal cerrada. Intento husmear por la ranura. Hay un hombre sin camisa, brazos fuertes, gorra con visera hacia atrás. Mira atento a la pantalla. Hay senos y vulvas penetradas por dildos. Gemidos de varias mujeres que se estimulan el clĂtoris mientras penes inmensos les penetran la vagina. El hombre frente a la pantalla se masturba lentamente, atento. Para los labios para juntarlos a la nariz para luego echarse saliva en la mano izquierda y acariciarse un pene duro y pequeño sin circuncidar. Oigo el contacto de su mano llena de saliva con su pene hĂşmedo mientras aumenta el ritmo y percibo su respiraciĂłn agitarse. Gime de manera casi imperceptible. Se gira hacia la ranura. Sabe que alguien lo mira. Sabe que solo puede ser otro wey. Sonrisa torcida. Vuelve a la pantalla llena de vulvas. Sigue jalándosela despacio, paciente. Me giro un momento. En la cabina justo en frente está un chico de unos 20 años con cabeza rapada a los lados y una fila de tres trenzas pegadas al cráneo que caen sobre su cuello. Tatuados ambos brazos. Espera con una pierna dentro y otra fuera del cubĂculo. Cejas pobladas. Pants de algodĂłn que dibujan un culo duro. Me guiña el ojo y tuerce el cuello hacia el interior. Me acerco con el pito duro de estar espiando al otro. Lo empujo dentro de la cabina. Cierro detrás de mĂ.
En la pantalla hay cuatro hombres cogiendo uno detrás del otro. Trenecito. Gritos exagerados. Le bajo el pantalĂłn. Le escupo en el culo. Le muerdo la nalga derecha. Meto el dedo Ăndice y toco una prĂłstata dura. La acaricio suavemente. Muerdo la otra nalga. Giro mi dedo en ambos sentidos dentro de su ano. Siento su abdomen escultural mientras deslizo un condĂłn hasta la base de mi verga. Un escupitajo más en la punta. Lo uso de lubricante para masturbarme. Ya tiene el culo bien abierto. Se la dejo ir con cuidado, pero a una velocidad constante, al tiempo que tiro delicadamente de sus trenzas para controlar ese cuerpo, con la frente bien alta, y aspiro hasta el centro de mis entrañas el olor de sus axilas, su cuello y su espina dorsal, vĂ©rtebra por vĂ©rtebra, tatuaje por tatuaje.
Estoy en la calle. Detrás de mĂ, bajan la cortina ruidosa de metal hasta que azota contra el suelo y rompe el silencio de la avenida vacĂa. Son las tantas de la madrugada. Hace un viento frĂo que penetra el alma. Esta primavera del Norte vale para pura verga. Un par de prostitutas caminan por ahĂ sin mucho rumbo. Un hombre de mirada perdida y el antebrazo deshecho, lleno de pequeños moretones, se acerca y me cuenta de su dios, el que le hablĂł para decirle que yo no soy el elegido, que se lo dijo mientras levitaba sobre las olas del mar hace dos noches cuando se miraba al espejo. Se marcha balbuceando su letanĂa a seres invisibles que lo rodean.
Diviso una ciudad prĂstina de luces blancas a lo lejos, del otro lado de esa barrera iluminada de miles de kilĂłmetros de largo, abismo inquebrantable entre dos universos opuestos que se tocan y, a veces, como por arte de magia, se funden el uno con el otro. Me cierro la chamarra, que la noche cala. Acelero el paso, que la calle acecha. Y desaparezco por caminos desolados y solitarios entre el polvo, las almas merodeantes y la oscuridad más profunda que haya visto la humanidad.
Y dĂganme si no les frustra estar rodeados de personas y no poder decirle a nadie como se sienten, que les duelen y porque lloran cada noche, yo sĂ© que el dolor que sentimos se incrementa cada vez que nos sentimos solos, burlados o abandonados, yo sĂ© que no es fácil estar todos los dĂas sonriendo y diciendo que todo está bien, pero tambiĂ©n sĂ© que nos duele más cuando escuchamos a la gente decir "no soporta nada" o "no es para tanto" porque ellos no entienden que hay gotas que hacen rebozar la copa, porque hay dolores que nos terminan de romper por completo y hay situaciones que se nos van de las manos, no soy la Ăşnica que entiende todo eso porque sĂ© que hay más personas sintiendo lo mismo que siento dĂa a dĂa.
Sonrisas Jadi
Torre latino, Ciudad de México.

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#Elecciones y #Covid: Es #Falso que se impugnará el #Voto si se cierra el sobre con pegamento en el #CuartoOscuro https://t.co/TFl8y9pSe9 (en FotografĂa Mirtha Muhs) https://www.instagram.com/p/CTjGEWSgLE2/?utm_medium=tumblr
Sabado 12! #LaMediaVola capitulo 17 con una gran entrevista a @sabrina.odonnell y en la secciĂłn #CuartoOscuro @roberth_colmenarez lo da todo! https://www.instagram.com/p/CFAfxmChgj0/?igshid=i90mlwioa5zx
Recuento ilustrado de la marcha #niunamenos. DeberĂan de quemar todos los palacios mientras existan imbĂ©ciles que en medio de las protestas sigan diciendo "mira esa está bien buena". #periodismo #fotoperiodismo #actualidad #CuartoOscuro #pictureoftheday #MarchaFeminista #NiUnaMas https://www.instagram.com/p/B5UaX6bjX1y/?igshid=1gmt84d0sf0f3