O como diría un gran maestro:
En esta fase del curso, empezamos a concretar nuestro paisaje o, en palabras de los entrenadores, “dar rigor curricular al paisaje de aprendizaje”.
Manos a la obra. Completé la plantilla conectando las actividades (ya enlazadas con sus inteligencias y la taxonomía de Bloom) con las competencias que se trabajan y los estándares de aprendizaje evaluables. De esta manera, obtenemos una herramienta muy valiosa para la evaluación de las actividades.
Otro elemento que me ayudó a tener una visión más completa del paisaje es el MIND MAP. En él, se le da forma al itinerario que seguirán los alumnos, a la vez que asignamos un valor a cada una de las actividades, según sean obligatiorias, optativas o voluntarias.
Como podemos apreciar, los diferentes colores definene el tipo de actividad y cada una lleva asignado un porcentaje.
Este esquema fue realizado con la herramienta bubbl.us. Al principio costó hacerme con ella, pero al final lo conseguí (aunque reconozco que podría haber sido más original, colorida o diferente).
El tema de los mapas mentales es muy útil en mis clases. Es una herramienta muy vistosa que ayuda a los alumnos a aclararse con algunos temas que, expuestos de una manera tradicional, les resultarían poco atractivos o enrevesados.
Por último, os presento mi rúbrica para evaluar las actividades de producción oral:
Esta no es una herramienta nueva para mí, ya que la empleo para evaluar las presentaciones orales en mis clases de inglés. Fue realizada desde la web http://rubistar.4teachers.org/ y se puede adaptar y modificar a nuestro antojo para poderla utilizar en cualquier actividad. Es una herramienta muy recomendable para todo profesor, incluso quienes no estén haciendo este curso.
Para finalizar, llega el momento de la franqueza:
Al comienzo del curso me parecía dificil hacer ver a los compañeros que se puede dar el mismo temario de una manera diferente. Pensaba que sería difícil demostrar que esto no es sólo poner a los alumnos a jugar con el ordenador. Sin embargo, esta fase del curso ha servido de ayuda para quienes tuvieran miedo de que les acusaran de hacer cosas sin sentido pedagógico. Ahora todo tiene un sentido y se puede defender su validez académica.
Solo nos falta la narración, gamificación y digitalización, las partes que espero con más ganas.
¡Vamos a darles las gracias a nuestros queridos maestros vikingos!