La importancia de los nombres. No 1
Han sido muchas las cosas que han cambiado en este tiempo, y las definiciones y conceptos en Medicina, Epidemiología, Inmunología y Virología no han sido la excepción.
He mencionado algunos de estos conceptos nuevos 'acuñados-por-sus-pistolas" en mensajes previos. Hoy quiero mencionar uno más: el de 'COVID-22'. No, no es un error de dedo, ni se me fundieron los fusibles al escribirlo, leyeron bien: COVID-22. Desde hace un par de semanas, como mucho, se ha comenzado a usar este término (vean https://amp.ondacero.es/noticias/sociedad/asi-contagia-covid22-estos-son-sintomas-subvariante-ba5-omicron-que-preocupa-expertos_2022071762d3ffb4444e510001f98133.html).
En estos tiempos aciagos, es menester que cuestionemos lo más posible, porque lo que podría parecer hasta cierto punto lógico (algo por el estilo de: bueno, es que ya no estamos en el 2019, así que llamemos por su año al COVID y ya está), en realidad, deriva de ignorancia (opción 1), lacteosidad ruin (mala leche, pues, opción 2) o francamente una participación abierta en lo que está ocurriendo (opción 3).
Antonio Zapatero, viceconsejero de Asistencia Sanitaria en España, ha afirmado recientemente que "El Coronavirus actual es muy distinto al original, es Covid-22" (https://www.redaccionmedica.com/autonomias/madrid/zapatero-el-coronavirus-actual-es-muy-distinto-al-original-es-covid-22--7234). ¡Tantos errores en solo 10 palabras!
Para empezar, 'Coronavirus' es el agente viral, no la enfermedad, y COVID (que debiera escribirse en mayúsculas porque se trata de siglas) es el nombre de la enfermedad.
De hecho, es raro que le hayan llamado COVID y no SARS a la enfermedad, porque SARS es el nombre del cuadro clínico asociado a otro coronavirus parecido (ahora conocido como SARS-COV-1). SARS quiere decir Síndrome Agudo Respiratorio Severo. Cuando identificaron por secuenciación al virus que estaba presente en el exudado broncofaríngeo de ese paciente de Wuhan en diciembre de 2019, le llamaron n-Cov19. Eso tenía sentido: n de 'novel' (novedoso), Cov de Coronavirus, y 19 del año. Los análisis de la secuencia genómica mostraron que era genética y estructuralmente muy parecido (más de 95%) a ese otro Coronavirus que emergió en 2002/2003). Pero, a inicios de 2020, sin una explicación 'lógica' que justificara la acción, se decidió hacer una especie de mezcla rara de palabras, y le dieron el nombre del síndrome clínico (SARS) al virus, e idearon otro nombre para el síndrome: COVID-19. Estas siglas significaban Enfermedad Infecciosa por Coronavirus (Coronavirus Infectious Disease) y el 19 indicaba el año en que encontraron esa secuencia viral. Si les parece confuso, es porque lo es.
Entonces, muchas personas que se hacen la prueba de PCR o la de antígenos y les anuncian un resultado positivo, dicen (entre temerosos y orgullosos): 'Tengo COVID', pero en cualquier caso, lo que podrían decir es: 'La prueba que me hice detectó un fragmento (genético o de proteína, según la prueba) de SARS-COV-2'. La distinción es importantísima, porque la presencia de un fragmento de un virus en un hisopado no significa que la persona esté infectada, ni que sea viable ese virus (es decir, que pueda replicar, infectar otras células y transmitirse), y mucho menos quiere decir que uno esté enfermo.
Lamentablemente, al haber logrado que los medios, médicos (algunos dentistas) y el público en general incorporaran en su léxico esa nueva (errónea) definición, fue que es y ha sido muy sencillo que la gente crea estar enferma cuando, a lo sumo, solo son dueños de una prueba positiva.
Ahora bien, la segunda parte del enunciado del médico Zapatero. ¿Qué tan distinta es la "subvariante omicron BA.5" de la primera variante y de las variantes que han circulado desde entonces? En cuanto tenga tiempo, haré el análisis para presentárselos, pero dado que el Viceconsejero de Asistencia Sanitaria lo ha dicho, uno esperaría que tuviera la respuesta (y la comprendiera). Algo me dice que no es así.