Las locas que leen poesÃa.
El punto débil de todo hombre deberÃa de estar entre un libro y una mujer.
Las locas que leen poesÃa, ésas que por las mañanas se toman una taza de café caliente o les gusta hacer el amor antes de irse a sus labores, que por las tardes te dicen "vamos por una cerveza o una copa de vino" y se la pasan mirando al cielo buscando entre las nubes formas de animales. Me gustan las adictas a la poesÃa, ésas que siempre cargan un libro en su bolso, y aunque no lo utilicen ellas se sienten más completas llevando ese libro a todos lados. Esas locas que por las noches te dicen "mira qué hermosa se ve la luna", o te comentan "esta noche leeré un poco y creo después me iré a dormir desnuda", intentando provocarte con ese coqueteo sutil que las caracteriza.
Me gustan las locas que leen poesÃa porque ellas cargan letras en el corazón, el pecado en sus labios, el deseo en la mirada, muchos sueños sobre el amor en su cabeza y traen los sentimientos a flor de piel. Ellas se saben de memoria todas esa palabras rebuscadas que usan los hombres para conquistarlas, pues ya las han leÃdo todas, a ellas difÃcilmente las engañas con eso, asà que no seas tan ordinario y busca otras estrategias para ganártelas.
Para conquistar a una amante de la poesÃa no se necesita leer poemas eróticos o románticos, ellas mismas son un poema de esos que cambian tu vida. A ellas les encantan los hombres de verdad, que sepan leerlas en sus momentos difÃciles, en sus dÃas de depresión, que sepan cuando necesitan un abrazo, cuando quieren sólo sexo o cuando desean amor y también hacerlo.
A las amantes de la poesÃa les gusta un hombre que sepa leerlas entre lÃneas, que entienda que las cicatrices que llevan grabadas en su alma y en la piel son las letras del poema de su vida, y esos versos ni el tiempo los podrá borrar.
Créditos al autor.














