Para aceptarse...
Hay que saber parar, darse la vuelta y escucharnos con paciencia, tratar de entendernos, aprendernos y perdonarnos por el daño que hemos hecho y el daño que hemos dejado que nos hicieran.
Hay que darnos la oportunidad que damos a los demás, recordarnos que no todo el tiempo podemos estar bien, que también somos los tóxicos en la historia de alguien más y no por eso estancarnos en el momento.
Hay que perdonar, perdonarnos y saber cuándo soltar, que todo se renueva y reinventa, que como las olas se rompen así regresan con más fuerza.
















