La Biblia dice que cuando Saúl era rey de Israel intentó matar a David en varias ocasiones y fue su enemigo hasta el día en que murió.
Recordemos que David era muy amigo de Jonatán, un hijo de Saúl; por lo tanto, fue misericordioso y le mostró lealtad a Jonatán (quien murió) ayudando a su hijo Mefiboset, quien a su vez era nieto de Saúl.
Podemos evidenciar la lealtad de David con Mefiboset en el siguiente versículo:
Y le dijo David: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa.
2 Samuel 9:7
David no tuvo ningún resentimiento ni emociones de rabia y enojo en contra de Saúl ni su descendencia, ya que por lo general, cuando estamos resentidos, sentimos rabia hacia todo lo que tiene que ver con esa persona que nos ha hecho daño.
En vez de eso, sean bondadosos y misericordiosos, y perdónense unos a otros, así como también Dios los perdonó a ustedes en Cristo.
Efesios 4:32
Otro ejemplo en la Biblia es el de Jesús: él sabía que Judas lo iba a traicionar; sin embargo, lo incluyó en los 12 discípulos y en Mateo 26:50 Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron.
¿Podemos hacer como Jesús? Perdonar y llamar amigo a esa persona que nos ha hecho daño.
No lo podemos hacer en nuestras fuerzas, sino que Dios nos ayuda a perdonar, no importa lo que nos hayan hecho.
Y cuando oren, si tienen algo contra alguien, perdónenlo, para que también su Padre que está en los cielos les perdone a ustedes sus ofensas. Porque si ustedes no perdonan, tampoco su Padre que está en los cielos les perdonará a ustedes sus ofensas
Marcos 11:25-26
Dios no quiere que estemos amargados y rabiosos, ni que nuestras emociones dependan de las personas. Dios quiere que nuestra dependencia emocional esté en él porque así alcanzaremos la plenitud en Cristo, solo así vamos a ser verdaderamente alegres y felices, ya que él nunca nos fallará.
Sean comprensivos con las faltas de los demás y perdonen a todo el que los ofenda. Recuerden que el Señor los perdonó a ustedes, así que ustedes deben perdonar a otros.
Colosenses 3:13















