La concepción colonialista que tenemos hoy en día —aquella forjada por los imperios británico o francés en el siglo XIX, caracterizada por la extracción mercantilista pura, la subordinación jurídica absoluta y la reducción del territorio a una mera periferia sin voz— no corresponde a la realidad política e institucional de los monarcas de la Casa de Austria, sino hasta la llegada de los Borbon .
Bajo el modelo de los Habsburgo, la monarquía hispánica operaba como una monarquía compuesta o policéntrica, en la cual las Indias fueron incorporadas como reinos de pleno, o por nada siempre en las cedulas relaes tenían como titulo REINO DE LAS INDIAS.
Esta visión se materializó en la exportación de todo el complejo andamiaje institucional bajomedieval castellano a suelo americano ya que no se instalron como simples factorias como las que sucedió en Brasil...
se fundaron reales audiencias para la impartición de justicia, cabildos para el vigoroso autogobierno local, y una vasta red de obispados...
Las Leyes de Indias, desde su concepción teológica y jurídica, reconocieron a los indígenas como vasallos libres de la Corona no como esclavos, sujetos a un régimen de protección (las llamadas "repúblicas de indios")
que, si bien engendró una innegable asimetría social en la práctica, distaba radicalmente del modelo de factoría desprovista de derechos.,,
Fue apenas con las Reformas Borbónicas cuando la Corona centralizó el poder, marginó a las élites criollas, subió excesivamente los impuestos a todas clases y de la alta administración, y comenzó a tratar a estos históricos reinos patrimoniales y pactistas como verdaderas colonias extractivas al servicio exclusivo de una metrópoli; conocido como el absolutismo ilustrado y el fin de la economía "mercantilista"



















