son más bien egoístas las razones que le llevan a tomar de brazo impropio para tirarle hacia donde está, considerando peligrosa ubicación ajena en respecto a escondite que se ha creado tras un macetón. “un policía está justo en aquella esquina, si te sigues moviendo nos encontrarán a los dos” quejumbroso es el tono, y mientras que no puede obligarle a ocultarse en pequeño lugar que sobra a su lado - espera que sea aquella la decisión del otro participante, insinuándola con su mirada. “se irá en menos de dos minutos, hay una salida más tranquila del otro lado” asegura en un susurro, habiendo tomado el tiempo muerto del comienzo para observar rutinas de los agentes de seguridad. no quiere salir corriendo a buscar zona tranquila sin antes asegurarse que moro en costa se aleje lo suficiente.



















