‘ ¡pero no está escuchándome!, ¿qué les dijeron? ¿publicaron algo mas?, se lo voy a explicar, déjeme explicarlo. ’ aunque voz tiembla, insiste e insiste a mujer, aquella que lo llenaba de dulces de pequeño y la única que le dio una voz luego de cataclismos, no siendo capaz de sostener obsequios traídos de new orleans rechazados cuando se los regresa, inundación de cavilaciones golpeando una tras otra faltantes de completo sentido y quizás porque también ha dejado de hilar vocablos por sonidito inexistente nublando sentido auditivo, si tan solo conseguía encontrar mirada, pero no. empujones a los que, aunque quisiera no puede poner resistencia culminados por azote de puerta, dejándolo ahí botado fuera como cachorrito abandonado con objetos regados por suelo a su alrededor y rostro teñido por tonalidades rojizas, de torbellino de emociones que se niega a reconocer. ‘ te lo advierto— no lo digas. ’ a la defensiva, adelantándose a pasos que quebrantan silencio a su alrededor, que supone es otro grupo de inoportunos locales o hasta un te lo dije, acomodando ropaje sobre anatomía, sorbiendo naricita y colocándose de cuclillas, pretendiendo que lo que recolectaba, no era dignidad.