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+1 a la épica odisea del chocobollo. Espero impaciente la segunda parte de la saga.
(…) A la mujer, el platazo de ostras le sorprendió pero cuando cogió la primera ostra y la abrió… ¿Sabéis que encontró dentro?
¡¡EL CHOCOBOLLO!! :D
Y, como es normal, la pobre se sintió confusa… tan confusa que se hirió a sí misma. Un golpe crítico y K.O. de un golpe.
El novio, asustado, tuvo que llevar deprisa y corriendo a la sala de urgencias de un hospital a la que quería que fuese su prometida. Pero, eso sí, se llevó el chocobollo consigo por si le daba algo de hambre.
La espera en la sala de espera (que se llaman “salas de espera” porque es donde se espera, en general. Lo digo porque, aunque no lo parezca, el nombre de la sala no es fruto ni del azahar, ni del azar) fue eterna.
Al cabo de diecisiete días y quinientas noches, el cirujano llamó por megafonía al muchacho y le dió la noticia:
- Hemos hecho lo que hemos podido, pero debido a los recortes de presupuesto, no contamos con las suficientes SúperPociones. Lo siento, la hemos perdido…
El “noviudo” -que viene de “novio + viudo”, no de “novio + suertudo”- cayó, justo en ese momento, en una depresión de caballo pero, justo en el momento de después de el otro momento, el “noviudo” recordó que el chocolate, por las cosas que lleva por dentro, te levanta la moral. Además tenía un poco de hambre, por lo que decidió comerse el Chocobollo.
El proceso de digestión siguió su curso por ese parque acuático de carne al que llamamos “Sistema Digestivo” y, cuando llegó el final del tobogán, quedaba la piscina final. O sea, el váter.
Y allí estaba el muchacho, con tño el apretón, pantalones por los tobillos y apretando como si se fuese a convertir en Supersayano cuando soltó todo lo que tenía que soltar.
Cuando se levantó a mirar su obra, como el que mira un pañuelo después de sonarse… ¿Sabéis qué encontró?
¡¡LA BICICLETA DEL NIÑO DEL CHOCOBOLLO, CON SU TIMBRE, SUS FLECOS EN EL MANILLAR Y SU CESTA!! :D
Read /o/
5/10 con esto~
chocobollo ha risposto al tuo post: yo te doy :3 hace tiempo que no tenemos nada xD con quien quieres? Giotto, Tsuna o Hibari? si quieres, claro xD
claro que quiero bkcvvbn!!!....e3e....escogeré a....hibari y mi fong :3
☣
- Entre sus bandas favoritas estan The Beatles, Pink Floyd y los Arctic Monkeys. Así que puede que sea una idiota pero al menos tiene buen gusto musical.
- Y a los 15 años le gustaba todo lo británico, tuvo una fase de “anglofilia”— Aunque aún le gustan bastante de esas cosas. Honestamente, no entiendo su obsesión conmigo.

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Bite me to the death, herbívoro apiñado (huye)
Asiendo al mayor por el cabello de la coronilla para asegurarse de que mantenía la cabeza bien alta y que aquella mirada fiera seguía chispeando furiosa al contacto visual con sus ojos bicolores, hincó la rodilla en el suelo, cerrando la distancia, observando al carnívoro como un cazador calculando a ojo el valor de su trofeo.
Después de todo, incluso a un depredador le llega la hora de sucumbir y ser devorado por un carroñero.
Y ese, era él.
— ¿Qué pasa por tu mente, Hibari Kyoya? ¿Podrías levantarte ahora e intentar hacerme frente de nuevo?
Incluso si la voluntad de hacerlo ardía en sus ojos, se había asegurado de escuchar crujir cuantos huesos eran necesarios para impedirlo. Con más fuerza, enredó entre sus dedos los cabellos azabaches, obligándolo a acercarse.
— Permíteme enseñarte cómo apoyar tus ladridos en algo más... contundente.
Entreabriendo los labios, atrapó entre sus dientes una porción de piel al borde de su mandíbula, hincándolos con fuerza, hasta dejar una marca de profundo color rojo sanguinolento sobre la carne.
Sp: Qué fetiches tienes, Arturito? e/u/e
- ¿De verdad quieres saber?
- Verte suplicando por piedad tras una derrota.
Trick or Treat! <3
13. Passionate kiss on the lips Uh-oh~
A pesar de que todos los guardianes se habían reunido en casa de Tsunayoshi esa noche, el ilusionista no se encontraba entre los invitados. Esas eran las condiciones no escritas, impuestas por la desconfianza que aún seguía despertando entre el círculo de amigos del décimo. No era para menos.
Sin embargo, él estaba allí.
Hasta donde sabía, había sido idea de los pequeños que, apoyados por Miura Haru y la hermana menor del guardián del sol, y ambas respaldadas por la misma señora Sawada y la medio hermana del guardián de la tormenta, habían insistido en salir esa noche a pedir caramelos, y al volver habían organizado una especie de pequeña fiesta. Nagi también estaba entre ellos.
Estaba esperando por un motivo, y finalmente llegó. Escuchó la puerta cerrarse, pasos, y finalmente lo vio asomarse al lado de la casa en el que, a oscuras, se encontraba.
— Buenas noches, Tsunayoshi. Veo que tú y tus guardianes lo estáis pasando bien.
El menor se disculpó por haber tardado tanto en salir, y sacó de su bolsillo algunos caramelos, ofreciéndoselos, a lo que se negó.
— No estoy aquí por los dulces, sino por el truco.
En voz baja, rió ante su desconcierto, y tardó segundos en tomarlo por el mentón y unir sus labios. Un roce, al principio. Lamiendo la parte interna de sus labios, acabó por adentrar la lengua en su boca, convirtiéndolo en un beso húmedo. Al separarse, se relamió, y deslizó los dedos hasta soltarlo.
— Pero me llevaré uno —musitó, agachándose para tomar uno de los caramelos envueltos que el otro había dejado caer al suelo—. Vuelve dentro antes de que te echen de menos —añadió, comenzando a andar con las manos metidas en los bolsillos.