13. Passionate kiss on the lips Uh-oh~
A pesar de que todos los guardianes se habían reunido en casa de Tsunayoshi esa noche, el ilusionista no se encontraba entre los invitados. Esas eran las condiciones no escritas, impuestas por la desconfianza que aún seguía despertando entre el círculo de amigos del décimo. No era para menos.
Sin embargo, él estaba allí.
Hasta donde sabía, había sido idea de los pequeños que, apoyados por Miura Haru y la hermana menor del guardián del sol, y ambas respaldadas por la misma señora Sawada y la medio hermana del guardián de la tormenta, habían insistido en salir esa noche a pedir caramelos, y al volver habían organizado una especie de pequeña fiesta. Nagi también estaba entre ellos.
Estaba esperando por un motivo, y finalmente llegó. Escuchó la puerta cerrarse, pasos, y finalmente lo vio asomarse al lado de la casa en el que, a oscuras, se encontraba.
— Buenas noches, Tsunayoshi. Veo que tú y tus guardianes lo estáis pasando bien.
El menor se disculpó por haber tardado tanto en salir, y sacó de su bolsillo algunos caramelos, ofreciéndoselos, a lo que se negó.
— No estoy aquí por los dulces, sino por el truco.
En voz baja, rió ante su desconcierto, y tardó segundos en tomarlo por el mentón y unir sus labios. Un roce, al principio. Lamiendo la parte interna de sus labios, acabó por adentrar la lengua en su boca, convirtiéndolo en un beso húmedo. Al separarse, se relamió, y deslizó los dedos hasta soltarlo.
— Pero me llevaré uno —musitó, agachándose para tomar uno de los caramelos envueltos que el otro había dejado caer al suelo—. Vuelve dentro antes de que te echen de menos —añadió, comenzando a andar con las manos metidas en los bolsillos.