Capitulo: Hurto
Una noche, Miguel inició un viaje astral de forma inconsciente. Su espíritu se alejó demasiado, dejando su cuerpo físico desprotegido.
Unos minutos después, una entidad errante vio aquel "contenedor" vacío y no dudó en ocuparlo.
A la mañana siguiente, el impostor despertó y corrió al espejo para admirar su nueva apariencia.
—¡Mira nada más qué figura tan espectacular! —exclamó con arrogancia—. Pobre tonto, fue un robo demasiado fácil. Seguro está llorando en el plano astral. ¡Oye, bobo! Mi nombre es Tim Tops, por si quieres saber quién te arrebató la vida —gritó al aire, desafiando al alma de Miguel.
Tim salió del departamento vistiendo aún la ropa de dormir. Lo primero que hizo fue devorar una hamburguesa grasienta sin ningún remordimiento, profanando la disciplina física de Miguel. El verdadero Miguel, flotando como un espectro, observaba la escena con horror, deseando que fuera solo una pesadilla.
Desesperado, el espíritu de Miguel intentó buscar el origen de aquel ladrón. Al flotar por el edificio, descubrió que Tim Tops era su vecino. Con una idea fugaz de esperanza, Miguel entró al apartamento de Tim para intentar poseer su cuerpo original. Sin embargo, se encontró con una realidad macabra: el cuerpo de Tim yacía inerte en la cama; ya no respiraba. Tim había muerto y había saltado al cuerpo de Miguel para seguir viviendo.
Mientras tanto, el impostor llevó el cuerpo de Miguel a una fiesta.
Su comportamiento fue tan errático y descontrolado que terminaron echándolo a la calle, donde cayó dormido en la acera, sucio y descuidado.
—¡Por favor, alguien ayúdeme! —gritaba el alma de Miguel en silencio, pues nadie podía escucharlo—. ¡Ese no soy yo! ¡Quiero mi cuerpo de regreso!
Tim durmió en la acera toda la noche, ajeno al mundo, mientras Miguel, convertido en una sombra impotente, intentaba entrar a su propio cuerpo una y otra vez, rebotando contra una piel que ya no le pertenecía.
Aviso de Responsabilidad (Disclaimer)
Este contenido es una obra de ficción. Los nombres, personajes, lugares e incidentes son producto de la imaginación del autor o se utilizan de manera ficticia.
Imágenes: Los rostros y visuales mostrados han sido generados mediante herramientas sintéticas, a mano con técnicas tradicionales; no corresponden a personas reales.
Veracidad: Cualquier parecido con personas vivas o muertas, o con hechos reales, es pura coincidencia. El contenido no debe ser interpretado como información factual o educativa.















