Iván Aivazovski - Encuentro del bergantÃn Mercury tras derrotar a dos barcos turcos del escuadrón ruso. 1848

seen from United States
seen from Greece
seen from Indonesia
seen from Spain
seen from China

seen from Denmark

seen from Jamaica

seen from United States
seen from Ukraine

seen from Saudi Arabia
seen from Canada
seen from United Kingdom

seen from Saudi Arabia
seen from Germany
seen from United Arab Emirates

seen from Colombia
seen from Malaysia
seen from Saudi Arabia

seen from Malaysia
seen from Saudi Arabia
Iván Aivazovski - Encuentro del bergantÃn Mercury tras derrotar a dos barcos turcos del escuadrón ruso. 1848

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
La Soledad de los Vencidos. - Cuento Corto.
Camaxtli sintió frÃo y se pegó por detrás al cuerpo de su hermana menor, Ameyalli, quien temblaba como un pajarillo asustado. El huipil de Ameyalli olÃa al humo de la ciudad prendida fuego y la cual habÃan tenido que atravesar para ponerse a salvo. El muchacho pasó su mano libre a ciegas por el rostro de ella, acarició con ternura su frente y al pasar por sus ojos, sus dedos se humedecieron con lágrimas. Más allá, en cuclillas, y asomado al barranco, estaba su abuelo Maxtla. Ahora parecÃa más viejo de lo que realmente era. Él hubiera preferido quedarse a morir en Tenochtitlán, pero algo le habÃa impelido a intentar salvar a sus dos jóvenes nietos.
Horas antes, estremecidos luego de ver a sus padres morir flechados cuando tiraban piedras desde la azotea de su casa a los invasores, los chicos siguieron las instrucciones de Maxtla para intentar salir de la ciudad. Se habÃan escurrido como sombras entre las casas ahora desiertas de vida, las calles ensangrentadas y llenas de cadáveres, y los templos derruÃdos. La venganza se paseaba por las calles de Tenochtitlán y no respetaba a nada ni a nadie. Del cuello de Camaxtli pendÃa un dije con la imagen de la diosa protectora Cihuacóatl y cuando sentÃa que sus fuerzas estaban al lÃmite lo envolvÃa con sus manos, aunque ya sin mucha fe, pues los dioses habÃan sido sacados de sus templos, arrojados desde lo alto y hechos añicos.
A duras penas lograron salir a una de las riberas del lago y abordaron una canoa cuyos ocupantes, guerreros mexicas, ya llevaban al menos un dÃa muertos. Camuflados entre los cuerpos inertes, que ya hedÃan, y con la canoa a la deriva sobre el lago de Texcoco, lograron evadir la vigilancia que los hombres barbados ejercÃan desde los bergantines y también la de los feroces adversarios tlaxcaltecas y de otras etnias enemigas, que patrullaban en otras embarcaciones. En un momento dado, escucharon el silbido caracterÃstico de una lluvia de flechas, que se clavaron en las carnes macilentas de los que ya no vivÃan. Los fugitivos encallaron en una orilla poco vigilada del lago. Salió primero Maxtla, y después de asegurarse que nadie los viera, ayudó a los muchachos a desembarcar. Haciendo un gran esfuerzo, pues no se habÃan alimentado bien los últimos dÃas, caminaron muchas horas rumbo a la sierra y no pararon hasta llegar, a últimas horas del dÃa, a un lugar alto desde donde se podÃa ver agonizar a la capital del otrora poderoso imperio mexica.
Camaxtli reunió coraje para hacer la pregunta que venÃa bullendo en su corazón desde que se dieron cuenta que la ciudad, sitiada hacÃa más de ochenta dÃas, ya estaba condenada.
—Abuelo, ¿por qué los dioses permitieron nuestra ruina? ¿Acaso no somos nada?—dijo con voz trémula mientras seguÃa abrazando a su hermana, que no decÃa nada, solo lloraba y tenÃa los ojos muy abiertos mirando al vacÃo.
Maxtla se levantó y se acercó al lugar donde sus nietos se encontraban, abrió la boca, parecÃa que iba a decir algo, pero no pudo, entonces bajó la cabeza y cayó al suelo, lamentándose como un animal herido. Mientras miraba a su abuelo llorar desconsoladamente en posición fetal, Camaxtli comprendió la magnitud de la soledad en la que se encontraban, el desamparo que sintió fue como un golpe en el pecho que por breves momentos le impidió respirar. Ya nada serÃa igual. Tomó su dije arrancándolo del cuello y se levantó hacia el despeñadero, ahà lo lanzó al vacÃo con todas sus fuerzas. Todo en lo que habÃa creÃdo se disipaba, como el humo de los incendios de su amada Tenochtitlán elevándose hacia el cielo.
Autor: Ana Piera.
View On WordPress
#labergadetin, #bergantin, #isladeguilligans, #do, #pop, #noviadelatlantico, #hispaniola, #cibao, #vidasimple, #rural, #sinprisa, #lorenty # https://www.instagram.com/p/CWVtO7hAstc/?utm_medium=tumblr
#playaguajiro, #bergantin, #playadorasa, #muñoz, #do, #lorenty #hispaniola #quisqueya #natura #vidasimple #criolla #do #vidasimple, #rural, #sinprisa, https://www.instagram.com/p/CVLSOZVrWm0/?utm_medium=tumblr
##lorenty, #playaguajiro, #bergantin, #isladeguilligans, #pop, #noviadelatlantico, #hispaniola, #cibao, #vidasimple, #rural, #sinprisa, (at Puerto BergantÃn, Puerto Plata, Dominican Republic) https://www.instagram.com/p/CUOj9WwDxPs/?utm_medium=tumblr

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
#labergadetin,#bergantin, #villamontellano, #pop, #noviadelatlantico, #hispaniola, #cibao, #vidasimple, #rural, #sinprisa, #lorenty (at Puerto BergantÃn, Puerto Plata, Dominican Republic) https://www.instagram.com/p/CUOPprlJAAD/?utm_medium=tumblr
#bergantin, #labergadetin, #guilliganisland, #pop, #noviadelatlantico, #hispaniola, #quisqueya, #labella, #lorenty (at Dominican Republic) https://www.instagram.com/p/CTdews5jLv5/?utm_medium=tumblr
#labergadetin, #bergantin, #elpuerto, #lorenty, #pop, #noviadelatlantico, #hispaniola, #layola, #dondevas, #tellevamos, #romo, #cuidate, https://www.instagram.com/p/CTdanNTjk9l/?utm_medium=tumblr