LOS “BENEFICIOS” DE LAS RELACIONES DESTRUCTIVAS
A veces nos ayuda entender que podemos estar recibiendo algún “beneficio” de las relaciones que nos causan dolor.
La relación puede estar alimentando nuestra impotencia o nuestro papel de mártires.
Tal vez, la relación alimente nuestra necesidad de que nos necesiten, que “aumente” nuestra autoestima al permitirnos sentir en “control” o moralmente “superiores” a la otra persona.
Algunos de nosotros nos sentimos “aliviados” de la responsabilidad económica o de otro tipo de responsabilidades permaneciendo en una relación en particular.
Darnos cuenta de que podemos haber obtenido (o estar obteniendo) alguna forma de “pago” dis-funcional de una relación no es motivo de vergüenza, pues significa que estamos buscando en nuestro interior los obstáculos que pueden estar deteniendo nuestro crecimiento.
Podemos asumir la responsabilidad por la parte que podemos haber jugado (o estamos jugando) para mantenernos victimados. Cuando estemos dispuestos a ver honestamente y sin miedo ése “pago” y a dejarlo ir, encontraremos la curación que hemos estado buscando. También estaremos listos, entonces, para recibir el PAGO POSITIVO, SANO, que nos pueden dar las relaciones, los beneficios que realmente queremos y necesitamos.
“Hoy estaré abierto a ver los “beneficios” que pueda haber recibido por permanecer en relaciones enfermizas o por haber mantenido en funcionamiento sistemas destructivos. Me dispondré a dejar ir mi necesidad de permanecer en sistemas enfermizos; estoy listo para enfrentarme a mí mismo”.
Pensar como “beneficio” el “pago” dis-funcional es como pensar que:
“Si me trata mal, si me controla, si no respeta mis espacios, si abusa económicamente, entonces yo me puedo permitir, el engaño, la traición, la manipulación”. Y así nos convencemos de “estar a mano”, en la negatividad; cuando en realidad lo que estamos re-presentando es el rol de el/la víctima, el/la “bueno(a)”, el/la abnegado(a), el/la dominante, el/la salvador(a), y demás roles que perpetúan la dis-función y sabotean nuestras relaciones.














