Todo parece seguir su curso, en cambio yo estoy inmóvil, mirando a mi rededor, gritando en silencio, confundiéndome -a veces- entre las risas. No me siento a salvo entre tanta gente... ¿Sabes?, esa sensación de estar al borde de un abismo continuamente y ni siquiera mirar al suelo...
...
Sin embargo, luego te veo entre el ahogo y la multitud, solo puedo verte a ti y me envuelve una calma apacible, me inunda un profundo y tierno amor, siento que tu luz me hace volver a mi hogar a salvo... Respiro hondo y mi corazón intenta sonreír de nuevo.
Maru


















