Franco Gentilini (Italian, 1909-1981), Ragazza con anfora [Girl with Amphora], 1953. Oil on canvas, 55 x 38 cm.

seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from China
seen from Somalia
seen from T1

seen from Czechia
seen from United States
seen from Türkiye
seen from Japan
seen from Australia
seen from United States

seen from Netherlands
seen from China

seen from Czechia

seen from T1

seen from Netherlands

seen from United States
Franco Gentilini (Italian, 1909-1981), Ragazza con anfora [Girl with Amphora], 1953. Oil on canvas, 55 x 38 cm.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
(via Pin on slow living || Curated with love by yogadaily)
Old school Caesar salad with spicy salmon 👵🏼🐟🥗 #food #foodphotography #foodporn #foodpics #foodphoto #foodstagram #dinner #anfora #salmon #caesarsalad #instafood #instagood #delicious #yummy #cooking #baking #eat #eeeeeats #hungry #homemade #homecooking #oldschool #newengland #newhampshire https://www.instagram.com/p/B1T5vMggPjl/?igshid=1up0ezbt6askp

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Sísifo, rey de Corintio
Sísifo, rey de Corinto, construyó la primera flota de los corintios y poseía un gran rebaño. Su vecino, Autólico, tenía otro más pequeño.
Autólico se había portado bien con Maya, la madre de Hermes, antes de que este naciera, ocultándola en su casa cuando la celosa diosa Hera quería matarla. Hermes, agradecido, le dio a Autólico el poder mágico de convertir los toros en vacas y de cambiar el color de blanco a rojo, o de negro a moteado. Autólico, un ladrón muy listo, robaba el ganado de Sísifo en los pastos cercanos a su propiedad y convertía los toros blancos en vacas rojas, y los toros negros en moteados.
Sísifo se dio cuenta de que su rebaño menguaba y que el de Autólico era cada día más numeroso. Obviamente sospechaba de su vecino, pero no podía probar que él era el ladrón. Por fin, se le ocurrió la idea de marcar las pezuñas de los animales que le quedaban con las letras SIS (Abreviatura de Sísifo). Cuando desaparecieron los animales, Sísifo envió sus soldados al campo donde estaba el rebaño de Autólico y les ordenó que examinaran las pezuñas de todas las reses: encontraron cinco animales marcados con las letras SIS.
En cuanto reclamó a Autólico este se defendió afirmando que seguro Sísifo había entrado a su rebaño y marcado las reses para culparlo. Todo el mundo discutía y fritaba. Mientras tanto, Sísifo se vengó. Entró a la casa de Autólico y se fugó con su hija, con quien tuvo a Odiseo, el más listo que los griegos que lucharon en Troya.
Un día, el dios-río Asopo se apareció ante Sísifo y le dijo:-”Tienes la mala fama de fugarte con las hijas de las demás. ¿Te has llevado a la mía?-. Sísifo contestó que no se la había robado pero que sabía donde estaba. Pero para confesarlo, pidió a Asopo que hiciera nacer un manantial donde estaba construyendo una nueva ciudad.
Asopo golpeó el suelo con su vara mágica e hizo brotar un manantial. Después, Sísifo le dijo que Zeus había enamorado a su hija y que estaban camiando cogidos de la mano por el bosque del valle.
Asopo, muy enfadado, fue en busca de Zeus, que había dejado sus rayos descuidadmente colgados en un árbol. Cuando Asopo corrió hacia él con su vara, Zeus escapó y se disfrazó de roca. Asopo pasó de largo y Zeus volvió a su forma verdadera, recogió sus rayos y le lanzó uno a Asopo, que desde entonces cogearía de la pierna herida.
Zeus ordenó a Hades que arrestara a Sísifo y que lo castigara con gran severidad por haber revelado un secreto de Zeus.
Hades fue a buscar a Sísifo pero este se negó a ir con él alegando que el dios que buscaba a los espíritus era Hermes y no él. Hades llevaba consigo unas esposas para evitar que Sísifo escapara. Este pidió al dios que le mostrara el funcionamiento de las esposas que Hefesto había elaborado. Al ponerselas, Hades cayó en la trampa de Sísifo; este cerró las esposas y luego puso el collar de su perro en torno al cueyo del dios del Inframundo.
Durante un mes, el tiempo en que Hades permaneció preso, nadie moría. Ares fue el primero en notarlo al ver que en las batallas nadie moría. Pronto encontró a Sísifo y lo obligó a liberar a Hades. En cuanto este pudo volver a su reino, Ares acompañó a Sísifo para ser castigado como Zeus lo había ordenado. Pero Sísifo, una vez más, se salió con la suya pidiendo a la reina Perséfone que lo dejara momentáneamente volver al mundo de los vivos para que le dieran muerte y fuera enterrado debidamente. Esta accedió y pidió a Sísifo volver, pero no lo hizo.
Finalmente, fue Hermes el que buscó a Sísifo y le exigió cumplir con su castigo. Resignado esta vez, Sísifo fue al mundo de los muertos y fue condenado a cargar todos los días una roca igual a la roca en que Zeus se había convertido cuando se escondió de Asopo.
Los corintios amaban a Sísifo por el manantial que hizo que Asopo hiciera crecer.
www.mitosenespanol.tumblr.com
Lee mitos de Japón aquí
Lee mitos coreanos aquí
Imagen: Anfora con la imagen de Perséfono vigilando a Sísifo empujar la roca.
Àmfora. Blanc Sec. Bodega Les Freses de Jesús Pobre. #wine #vinoblanco #vino #amfora #anfora #bodega #jesuspobre #lesfresesdejesuspobre #lesfreses #patriciabolinches
Why on the streets sown of love and eventually flowers blooming.
-- Banana Yoshimoto
Vado in giro ogni giorno camminando su queste mie gambe con la voglia di accarezzare la terra. Perché sulle strade seminate d’amore alla fine sbocciano i fiori.
L'anfora imperfetta -- (Bruno Ferrero, La vita è tutto quello che abbiamo). Ogni giorno, un contadino portava l'acqua dalla sorgente al villaggio in due grosse anfore che legava sulla groppa dell'asino, che gli trotterellava accanto. Una delle anfore, vecchia e piena di fessure, durante il viaggio, perdeva acqua. L'altra, nuova e perfetta, conservava tutto il contenuto senza perderne neppure una goccia. L'anfora vecchia e screpolata si sentiva umiliata e inutile, tanto più che l'anfora nuova non perdeva l'occasione di far notare la sua perfezione: "Non perdo neanche una stilla d'acqua, io!". Un mattino, la vecchia anfora si confidò con il padrone: "Lo sai, sono cosciente dei miei limiti. Sprechi tempo, fatica e soldi per colpa mia. Quando arriviamo al villaggio io sono mezza vuota. Perdona la mia debolezza e le mie ferite". Il giorno dopo, durante il viaggio, il padrone si rivolse all'anfora screpolata e le disse: "Guarda il bordo della strada". "E' bellissimo, pieno di fiori". "Solo grazie a te", disse il padrone. "Sei tu che ogni giorno innaffi il bordo della strada. Io ho comprato un pacchetto di semi di fiori e li ho seminati lungo la strada, e senza saperlo e senza volerlo, tu li innaffi ogni giorno...".