Mi problema es que siempre quise ser amada como Gabriel Match amó a Julia Mitchel, y debo entender que ese encuentro nunca me va a llegar, porque cada historia es diferente.
Quizás la mia llegará

seen from United States
seen from Argentina
seen from Spain

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Netherlands
seen from United States
seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from Kazakhstan
seen from United States

seen from United States
seen from Türkiye
seen from Türkiye
seen from Germany
seen from Türkiye
seen from United States
Mi problema es que siempre quise ser amada como Gabriel Match amó a Julia Mitchel, y debo entender que ese encuentro nunca me va a llegar, porque cada historia es diferente.
Quizás la mia llegará

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Él me mira con una devoción que duele. Con esa mezcla de ternura y fe ciega que solo tienen los que todavía creen en el amor como una promesa eterna. Me dice que me quiere para toda la vida, que soy la mujer de sus sueños, que haría cualquier cosa por verme sonreír. Sus palabras son fuego, su mirada parece jurar verdad, y en cada una de sus promesas se adivina un deseo profundo de quedarse. Me habla de futuro, de días compartidos, de noches que no acabarían. Me pide una oportunidad, me repite que lo suyo es real, que no hay nadie más, que su mundo empieza y termina en mí.
Y a veces, cuando lo escucho, casi logro creerle. Casi me convence su voz temblando entre la esperanza y el miedo, casi me conmueve esa insistencia con la que me busca, con la que se aferra a una posibilidad que yo sé que no existe. Pero no puedo. No porque no valore lo que siente, sino porque dentro de mí hay algo que murió hace tiempo y ya no sabe cómo volver a amar.
Le digo que solo puedo ser su amiga, que no quiero hacerle daño, que no quiero destruir la fe que pone en mí. Pero él insiste. Dice que puede esperar, que no le importa cuánto duela, que su amor sabrá resistir mi distancia. Y yo, viéndolo, siento una tristeza inmensa, porque sé que ese camino solo conduce al vacío.
No sabe —o tal vez no quiere saber— que hubo otro antes de él. Que también me juró eternidad, que también me llamó su todo, que también prometió cuidarme del mundo… y fue justamente él quien terminó rompiéndome. Que mientras más suplicaba a Dios que me lo arrancara del pecho, más fuerte se aferraba a mí, hundiéndome poco a poco en una tristeza que casi me deja sin aire. Aquel amor me desgarró hasta el silencio. Me dejó vacía, desconfiada, incapaz de creer en las palabras que alguna vez soñé escuchar.
Por eso no puedo corresponderle. No porque no vea en él algo hermoso, sino porque ya no tengo el corazón intacto para entregárselo. No puedo darle promesas cuando las mías ya se quebraron. No puedo construir algo nuevo sobre las ruinas de lo que una vez me destruyó. Lo único que tengo para ofrecerle —y es lo más honesto que puedo darle— es mi amistad, mi presencia sin disfraz, mi afecto sincero pero sin amor.
Ojalá pudiera explicarle que no es su culpa, que no es que no lo merezca, sino que el dolor me enseñó a poner muros donde antes había puertas. Que aunque su ternura toque fibras dormidas, no hay magia que resucite lo que ya se apagó.
Así que me quedo callada cuando dice que haría cualquier cosa por mí. Sonrío con tristeza cuando me llama “la mujer de su vida”. Y en silencio, le agradezco su amor, porque de algún modo me recuerda que todavía soy capaz de inspirarlo en alguien. Pero también sé que no puedo aceptarlo. Porque sería mentirle, sería condenarlo a esperar lo que en mí ya no florece.
Y mientras él insiste en quedarse, yo solo deseo que un día comprenda que mi “no” no es rechazo, sino un intento de salvarlo del mismo dolor que una vez me partió en dos.
No creo que el amor sea siempre una bendición. A veces, siento que más que salvarnos, puede hundirnos con la misma suavidad con la que un abrazo se convierte en cadena. Hay días en los que me pregunto si realmente debería compartir mi vida con alguien… o si, en el fondo, nací para estar sola, observando desde la distancia cómo otros se prometen eternidades que yo ya no sé si existen.
Él… hay algo en él que me desarma por completo. Su risa, su forma de mirar el mundo, la manera en que me pronuncia como si mi nombre tuviera un eco en su pecho. Lo amo con una fuerza que me asusta. Es como si cada partícula de mí respondiera a su existencia. Cuando está cerca, todo cobra sentido; cuando se va, el vacío se expande, y me quedo temblando, intentando no colapsar dentro de mí misma.
Y ahí está el dilema. Porque si solo él puede hacerme sentir viva, ¿qué queda de mí cuando no está? Me he dado cuenta de que he puesto mi felicidad en sus manos, y eso es una carga demasiado pesada para cualquiera. No es justo que mi sonrisa dependa de sus gestos, que mis días estén atados a su humor, que mi corazón tiemble solo porque no responde un mensaje. Nadie debería ser responsable de sostener la vida emocional de otro… pero aquí estoy, entregando la mía como si no conociera el riesgo.
El amor, ese sentimiento que todos glorifican, a veces se vuelve cruel. Te hace creer que necesitas a alguien para respirar, que sin él no hay luz ni dirección. Y yo, que antes caminaba segura, ahora tropiezo con la idea de perderlo. Me he confundido tanto entre el amar y el necesitar, que ya no sé dónde termina uno y comienza el otro.
Quizá el amor no siempre es bueno. Quizá también puede enfermar, drenar, romper, hacerte olvidar quién eras antes de pronunciar su nombre. Y aunque me duela admitirlo, hay una parte de mí que quiere huir, que suplica un poco de silencio, un poco de soledad para recordar que existo más allá de sus ojos.
Pero otra parte… esa que late con desesperación cada vez que lo imagino, no quiere soltarlo. Quiere quedarse, incluso sabiendo que tal vez ese amor me consuma. Tal vez eso sea lo más triste de todo: que amar tanto a alguien pueda doler tanto, y aun así, no quieras dejar de hacerlo.
Porque aunque entiendo que nadie debería cargar con la responsabilidad de hacerme feliz… él lo hace. Y ese, justamente, es el problema más grande de todos.
HASTA QUE DUELA - 🩺 CAPÍTULO 1 -La fiebre del alma (on Wattpad) https://www.wattpad.com/1580958595-hasta-que-duela-%F0%9F%A9%BA-cap%C3%ADtulo-1-la-fiebre-del-alma?utm_source=web&utm_medium=tumblr&utm_content=share_reading&wp_uname=yoelisaac En un hospital donde la escasez es rutina y los milagros cuestan caro, un grupo de médicos lucha por mantener encendida la vida... y la suya propia. La doctora Isabela Romero ha aprendido a curar con las manos, pero también con la esperanza. Cada guardia la deja un poco más vacía, hasta que un encuentro con el cirujano Luis Adrián Sardiñas le recuerda que el amor puede doler tanto como una herida abierta. A su lado, Claudia Falcón, una joven residente con alma de fuego, se atreve a mostrar en redes lo que nadie dice: el colapso, las ausencias, los sueños que se oxidan entre paredes descascaradas. Y mientras el director Ernesto "Tito" Valdés intenta mantener el orden en medio del caos, todos descubrirán que hay batallas que no se ganan con bisturí... sino con fe. En Cuba, los médicos no solo salvan vidas. También aprenden a resistir. A veces, hasta que duela.
El Templo del Amor
“Sube al coche.”Nada.“¡Sube al puto coche, Isabel!”“No.” Se abrazó a sí misma con más fuerza. “No voy a ir a ninguna parte contigo. Eres un monstruo. Se acabó.”“Entonces te dejo aquí.” Subió la ventanilla, miró fijo al frente, sin expresión, sin nada. Y luego arrancó el coche. Fue como un puñetazo en el estómago. “Increíble,” susurró. De verdad lo hizo.Tres años, así de fácil. Bailando toda la…

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Do you love me, love me not? - Do you love me? (on Wattpad) https://www.wattpad.com/1384750409-do-you-love-me-love-me-not-do-you-love-me?utm_source=web&utm_medium=tumblr&utm_content=share_reading&wp_uname=CarolinaThiell Heartbreak has never been easy, specially when you don't see it coming. Chris left me behind without a second glance and I'll have to learn to pick up the pieces.
En ocasiones, ser feliz es doloroso.
K.
Me desbaratas, me fragmentas, me separas
Tiras de mi carne con fuerza
Me raptas, me encarcelas, me torturas
Divides mi mente, no me pertenece.
Me desgarras, me violas, me asfixias
Tiras mi cuerpo
(Ahora mismo estoy tirada)
Rota, desangrada, moribunda
Me encapricho, pido más
Soy masoquista, soy tu nada, soy tu pena
Sigo aquí
Desgarrada, desganada, adormilada
Fingiendo que me asustas, aceptando que me gustas.
Te deseo, te venero, te idolatro
Soy un saco de contenido putrefacto
Soy tu espacio, tu salida, tu prostituta.
Me seduces, me carcomes, me corrompes, me abres
Me rechazas, me finges, me niegas
Soy tu reflejo tangible
Eres mi complemento.