La caza del águila
Extendió sus alas y saltó al vacío. Atravesó el suelo de algodón que formaban las nubes y planeó sobre el verde y basto océano tropical. Se meció con el viento al compás de las olas formadas en las copas de tan inmensos árboles.
Miró más allá de las ramas y hojas hasta hallar lo que bajó a buscar. Una vez fijado el objetivo se alzó lo justo, juntó sus grandes alas al cuerpo y, con una media voltereta, se colocó cabeza abajo y cayó en picado. Dos ratones de un garrotazo. Y vuelta al nido dónde los aguiluchos chillaban hambrientos.
_Seraím












