Qué ganas de abrazarte tan fuerte hasta que las fuerzas me abandonen... De fundirnos con los brazos y enlazarnos con las manos... De besarte con el alma y jamás separarnos.
Qué ganas de besarte todo, de que nuestras bocas hagan erupción y exploten en oscúlos que quemen y ardan entre los labios hasta volverse cenizas de tanto amarnos.
¡Que ganas de ti!
Leregi Renga

















