quiere retroceder el tiempo a minutos atrás cuando estaba tan feliz de que subin lo acompañara a casa, a cuando sostenía su mano y las balanceaba ligeramente por pura alegría. quiere volver a planificar que películas verán y que comer. ignorar esta caja y su contenido. abrirla fue un error, podría haber vivido una noche más de dulce ignorancia. pero no puede. “binnie…” musita nombre impropio cuando siente su mano sobre su mejilla. va extrañar esta burbuja que creo para si mismo, y para subin después, una burbuja donde las cosas estaban en su control y se sentía libre. supone que pretender ser libre no es lo mismo que serlo realmente. “p-puedo explicarlo.” la garganta se le aprieta, desesperación se palpa en su tono de voz y siente que su corazón se rompe cuando opuesto se aleja de él. subin va odiarlo cuando le cuente la verdad y va dejarlo, como todos lo hacen eventualmente. “y-yo…” empieza dejando caer la invitación al suelo. pedazo de papel no significa nada para él más que el resentimiento y tristeza que le causa. “estoy comprometido p-pero no lo amo. ni quiero casarme con él.” respira profundo para armarse de valor para tomar mano impropia. “—mis padres quieren que me case con él, o -más bien arreglaron que me case con él a pesar de que les dije que no quería.” intenta explicar aunque sabe cuál será el posible resultado. la última vez que le dijo esto a quién le interesaba en ese momento fue el principio del fin. “n-no sé como terminarlo. he dicho que no quiero muchas veces pero ninguno me escucha.” y eso lo frustra terriblemente, agrava la sensación de que esta atrapado, de que no tiene salida, ni voz, ni voto. la boda se celebrará lo quiera soohyun o no. “debería habertelo dicho antes y lo siento, fui egoísta al no hacerlo y un estupido al pensar que podía seguir huyendo de ese matrimonio al e-encerrarnos a ambos en esta burbuja donde todo está bien.” ultima palabra es pronunciada al mismo tiempo en que una lagrima rueda por su mejilla y acerca su mano a rostro impropio pero se detiene a medio camino. dudando que subin quiera que lo toque ahora mismo. “l—lo siento mucho.”
corazón late con fuerza, de una forma muy diferente a cómo lo hacía minutos atrás, felicidad siendo reemplazada por la desilusión y el desconcierto. sin embargo, sabe que no tiene ningún derecho a sentirse… así. con el corazón roto. soo era su amigo, un amigo que le gustaba, pero al fin y al cabo su amigo. por ello, cuando toma su mano, no hace por moverla, sujetándola con suavidad al escucharlo. y, una vez más, sorpresa se refleja en semblante, ceño frunciéndose. ¿estaban forzándolo a casarse? eso sonaba aún peor a saber que estaba comprometido. era evidente que la situación estaba afectándolo, y es lo que genera que propias emociones sean dejadas de lado. llevando mano libre hasta la mejilla ajena, limpia lágrima que cae. “ está bien, no tienes que disculparte… o, no, en realidad no está bien, nada de lo que te están haciendo está bien ” aclara, todavía intentando entender cómo sus padres podrían comportarse de aquella forma. “ no has hecho nada malo ” quizá ocultarle ese pedazo de información no fue una idea brillante, pero subin entendía el por qué no quería hablar del tema. enseguida, impulso lo hace abalanzarse para envolverlo en un fuerte abrazo. “ lamento haber reaccionado tan raro, es solo que entré en pánico al ver la invitación. comprendo que no quisieras decirme si era un asunto personal, en serio lo siento ” disculpa sale apresurada, tratando de hacerlo sentir mejor, de demostrar que no estaba enojado. “ y si no quieres casarte, no tienes que hacerlo, eres libre de elegir con quien estar ” prosigue, entonces separándose para volver a enfocar su mirada en él. “ podemos armar un plan, debe haber una forma de que te dejen en paz. podemos sabotear la boda, o huir de la ciudad cuando la fecha se acerque, o... ¿quieres que organice una protesta frente a la casa de tus papás? apuesto a que mucha gente asistiría ” sabe que son opciones poco útiles, que tal vez soohyun ya intentó lo posible, pero desea ayudarle desesperadamente, todo con tal de no ver la tristeza en sus ojos.