Método Montessori y enfoque Reggio Emilia: Semejanzas y diferencias
Ambas son pedagogías alternativas, que están centradas en el niño y es el niño el motor de su propio aprendizaje.
Tanto Montessori como Reggio Emilia surgen en Italia.
María Montessori fue toda una pionera, es la primera mujer médico en Italia, se especializa en psiquiatría y de sus investigaciones con niños con necesidades especiales surge el método (luego se aplicó a todo tipo de niños). Funda la primera “casa de los niños” en 1907 en Roma.
Reggio Emilia no es una persona, es un lugar, el lugar donde nació este enfoque. Hacia 1945, tras la segunda guerra mundial, los padres de la ciudad decidieron fundar una nueva clase de escuela (vendiendo un tanque y otros materiales de guerra, lo que hace de los inicios del enfoque una metáfora maravillosa). Loris Malaguzzi fue el pedagogo que coordinó todo el proyecto junto a los educadores y padres del lugar.
MÉTODO Y FILOSOFÍA VS. ENFOQUE:
Sin duda el método Montessori tiene unas bases científicas sólidas y una metodología muy bien definida, lo que hace que una vez aprendido su método, sea bastante sencillo aplicarlo en las aulas y en los hogares. Algunos dicen que es una filosofía, una forma de ver al niño. Las ideas de Montessori se inspiran en pensadores como Rousseau, Pestalozzi, Seguin o Itard.
Reggio no tiene una metodología concreta, se aprenden unos principios fundamentales pero siempre está en continuo desarrollo entre el profesor y el niño, interactuando con la comunidad donde se encuentra. Tambien se suele decir que es un enfoque ya que bebe de varias filosofías y pedagogías. Reggio Emilia surge de Bruner, Vygotsky, Dewey o Piaget y al ser posterior a Montessori, también se basa en algunas de sus ideas.
Quizás sea una de las diferencias más evidentes entre Reggio y Montessori.En Reggio Emilia se considera al niño un ser social, integrado en una comunidad. Los padres, niños y educadores son parte del proceso educativo, por eso la comunicación es fundamental. Reggio Emilia, no dependió ni depende de una persona, sino que está formado por un grupo de profesionales. Es cierto que las clases Montessori, por ejemplo, por sus características comunes son fácilmente reconocibles en todas las partes del mundo. Las escuelas Reggio varian según la comunidad en la que se integran, aunque tengan señas de identidad propias.
Tanto Montessori como Reggio Emilia son constructivistas, siguiendo los postulados de Piaget: el desarrollo de la inteligencia es construido por el propio aprendiz, a través de la interacción de este mismo con el medio que le rodea.Pero como hemos visto, en Reggio el constructivismo es social, el desarrollo del niño es indivisible de la sociedad donde crece, en constante interacción con ella, aprenden de ella pero además cambian su entorno. Además, niega el desarrollo por etapas típico de las teorías de Piaget.
Montessori sí tiene un curriculum propio que se individualiza para cada niño. El curriculum Montessori, así como el ambiente de las aulas incluye las siguientes áreas: Sensorial, lenguaje, matemáticas, cultura y vida práctica (una de las señas de identidad del método).Reggio Emilia no tiene un curriculum concreto, se dice que tiene un curriculum emergente porque va surgiendo de los intereses de los niños y de sus respuestas e interacciones con el ambiente.
En Montessori se potencia un aprendizaje independiente con materiales con control de error, los niños eligen libremente los materiales dentro del ambiente preparado de la clase. Eligen en que proyecto trabajar, si quieren moverse o estarse quietos (Es habitual ver a los niños trabajando en el suelo sobre alfombras, por ejemplo). La libertad es fundamental (lo que no significa que no haya límites), sin la necesidad constante de dirección por parte del adulto.Uno de los principios más conocidos son los periodos sensibles del niño de 0 a 6 años, ventanas de oportunidad donde el niño se siente especialmente atraído para aprender sobre un tema concreto (por ejemplo lenguaje), que suele ir unido al concepto de mente absorbente.Reggio se centra en el aprendizaje colaborativo en pequeños grupos, siguiendo la importancia de su constructivismo social. Uno de los principios de Reggio, es que los profesores enseñen a “aprender a aprender” y esto se lleva a cabo mediante proyectos, siguiendo los intereses del niño y sin una fecha límite de finalización.
Dentro del aprendizaje, cobra especial importancia la teoría de los cien lenguajes del niño, es decir, como el niño se expresa de diferentes maneras y como todas esas maneras tienen que ser escuchadas(pedagogía de la escucha), incluyendo la faceta emocional. Esas formas de expresión, las nuevas preguntas y respuestas que van surgiendo y la interacción con el ambiente, guian el aprendizaje. El niño no es una pizarra en blanco que hay llenar, es un co-constructor de su aprendizaje.
Para ambos conceptos la selección de material es cuidadosa y suelen predominar los materiales naturales.
Los materiales Montessori son materiales con una sola respuesta. Los materiales son autocorrectivos, es decir, si el niño comete un error el propio material va a permitir darse cuenta de que está mal hecho, para volver a repetirlo y corregirlo sin necesidad de que un adulto tenga que ayudarle. Los materiales Montessori están cuidadosamente seleccionados para cada rango de edad y área de aprendizaje. Aquí pongo un aparte, hay quien permite un uso más libre de los materiales, pero creo que eso ya se saldría de una manera ortodoxa de ver al método.
Los materiales en Reggio tienen múltiples usos. Se denominan “loose parts” o partes sueltas ya que no tienen un fin concreto. Suelen usarse elementos naturales pero también reciclados que se recogen de la comunidad. Para demostrar la importancia de este proceso, en Reggio existe el ReMida, un centro de reciclaje creativo, donde se recoge de la comunidad y se clasifica para poner a disposición los materiales. Una manera de darles sostenibilidad y nueva vida.
En Reggio Emilia la importancia y la calidad de todo el ambiente también es enorme, por ello se denomina el tercer maestro. Hay un enriquecimiento mutuo por lo que el ambiente es complejo y flexible, variando según los intereses de los niños. El ambiente se divide en rincones (que suelen cambiarse cada cierto tiempo) con mención aparte del atelier (con el atelierista o tallerista, profesional formado en arte), espacio para el arte y la creatividad. Es un lugar donde se entiende que para Reggio el arte y el aprendizaje son indivisibles como forma de expresión, de exploración, investigación y aprendizaje.
En Montessori el ambiente se adapta al niño para darle independencia, por lo que los centros tienen los muebles y materiales adaptados en tamaño y función a los niños. El orden y la limpieza son fundamentales. Respecto al ambiente y a los materiales, son muy característicos la vida práctica y la importancia del área sensorial en los primeros años.
Los profesores en Montessori son denominados guías, son observadores que acompañan el aprendizaje de los intereses del niño con una mínima intervención. Podríamos decir que es un nexo de unión entre el niño y el ambiente preparado. Promoviendo la independencia, la autoconfianza y la disciplina interna del niño.
En Reggio, la relación con el educador es bidereccional respecto al niño, a veces es guía y a veces aprendiz, se dice también que es notario del progreso infantil. A los niños no se les da la respuesta, sino que se busca juntos. Es habitual que los profesores trabajen en parejas en las aulas.
PRESENTACIONES VS. PROVOCACIONES:
En Montessori, los materiales y las acciones se presentan de una manera metódica y ordenada por parte de los adultos, parte de la dificultad del método radica en presentar los materiales en el momento preciso.
En Reggio, los materiales se presentan como “provocaciones”, es decir, de manera que los niños no puedan resistir la invitación de trabajar con ellos. De una manera más o menos directiva, pero siempre abiertos a la sorpresa de como los niños interactuarán con ellos.