Y aca estoy...
Sentada en el banco de una plaza, esperando a que aparezca despreocupado frente a mi. Tarde, y tranquilo como siempre.
Que puedo yo hacer, es mi él, es mi debilidad.
Aunque el tiempo pasó, y acepte que no podemos estar juntos. Nadie ni nada va a hacer que me olvide de él.
Intento calmar mis nervios de verlo otra vez después de tanto tiempo, escribiendo esto con manos temblorosas como las primeras veces, pero es en vano.
Mi corazón esta en llamas, mis manos sudadas y solo puedo pensar en verlo sonreír.
Es extraño, de algún modo igual, siempre lo estoy esperando...














