La casa se va llenando
Un día noté que día a día fue trayendo sus cosas, una a una, día a día fue llenando mi casa de ellas. Y yo me iba acostumbrando poco a poco a todas ellas, a sus gustos, a como hablaba, a como bromeaba, fue mostrandome poco a poco más de él, de sus lados malos, de sus lados escondidos, de sus lados menos favoritos, y fui abrazando todo y siendo consciente poco a poco de todo lo que había detrás suyo. Y eso era bueno, y me hacía notar que aún con todo ello lo seguía queriendo y apreciando más, porque iba notando que su vida no era perfecta, pero él parecía serlo aún con todo lo que tenía detrás.

















