Conozco a mil mujeres, y yo sigo creyendo que eres irremplazable. Es imposible no quererte, si vienes con tu sonrisa a ponerme el mundo de cabeza, si te quedas un viernes por la tarde, o si de repente me sonríes y me haces sentir invencible. Yo no querría que esto se acabe porque llegaste de sorpresa, no te esperaba. Y cuando te vi supe que iba a quererte como a ninguna, que por ti haría incluso aquello que nadie hizo conmigo, que serías tú la primera en conocerme. Entendí que iba a cambiar cosas, dejaría mis vicios, no me desvelaría tanto, creería en la parte bonita del amor, volvería a ver el lado bueno de las cosas. Por eso quisiera que te quedes, por el simple hecho de que contigo todo mejora. Me gustaría, también, que dejáramos atrás los miedos, ese pasado que nos persigue, esas ganas de encerrarnos; que rompiésemos las reglas y que no nos importe terminar la noche en un lugar cualquiera. Y a mi pesar tengo miedo porque me miras con tristeza. ¿Cómo podría pedirte que no te vayas?, ¿cómo, si estoy a punto de entregarte mi vida? Y es verdad que he cometido errores, sí, pero quiero volver a intentarlo contigo. Dicen que cuando amas a alguien lo haces como si nunca fueses a salir herido. ¿Sabes? Quiero dejarme el alma incluso si con eso logro hacer que te quedes.
Dashten Geriott (via dashtengeriott)



















