Verla llorar en silencio ya era demasiado doloroso y juro que no estaba lista cuando las siguientes palabras fueron pronunciadas en un susurro desde lo más profundo de su alma.
-Tengo frío - Su voz temblaba por el gran nudo en su garganta y sus manos, aquellas hermosas manos temblaban - Mi corazón tiene frío... -.
Y aquellas seis palabras me marcaron para siempre, el dolor que sentí al verla tan rota fue abrumador y aún recuerdo como mi corazón dejó de latir por unos segundos en aquel momento.
Nunca jamás me odié tanto por no poder ayudar al corazón roto de mi madre.
-Realfriend94




















