Lo que no te dije
Aquella noche hubo algo que no te dije: que en medio de las pocas palabras, pero las muchas miradas, me enseñaste algo que no pude olvidar, que se puede querer en un dÃa porque cuando se habla del amor; es posible vivir la eternidad en lo efÃmero.
Asà que no te mentÃ, todo fue cierto, el silencio dice lo que las palabras nunca han podido, y entonces solo pude mirarte esperando que comprendieras lo que mis ojos anhelaban decir.
Que te quiero y mis manos no mentÃan, que te anhelo y mis sonrisas eran tuyas, porque cada silencio mÃo gritaba tu nombre.
Lamento no tener una despedida, supongo que he huido de ellas toda mi vida, y aunque he querido retener nuestro viaje, está es mi última estación a tu lado.
Quizá nunca me hubieras entendido, pero no podÃa acompañarte, a dónde tú vas mi alma no pertenece, porque el amor es una locura, pero nunca te quita la certeza.
Y aún asà amé compartir nuestra pequeña historia de vagón, la música que me enseñaste y los libros que te leÃ, las nuevas palabras que aprendà y el café que derrame.
No es que no te querÃa, sino que te quiero, y ahà radica mi amor por ti, en el profundo acto de soltar tu mano pero abrazar tu alma.
Aquà estoy, siempre estaré, caminando juntos en rumbos distintos, libres para continuar, dispuestos a volver a amar(nos) si es posible.
-L.














