Tangos i Sardanes
El procés d’escriptura de Xarnegos ha estat molt especial. L’obra aborda un tipus de teràpia, el Psicodrama, que consisteix en representar escenes de la nostra pròpia vida amb l’ajuda dels companys de la teràpia. El funcionament és prou apetitós per un dramaturg a qui li agrada explorar els límits del llenguatge teatral amb el públic. Però per escriure aquest text no ho podia fer sol, necessitava l’assessorament d’algú que conegués a la perfecció el terreny d’aquest tipus de teràpia. Per a mi, era una sort que aquesta persona fos el meu amic, actor i, irremediablement argentí, Jorge Paz. Ell, abans de ser actor va ser pacient d’aquest tipus de teràpia i més tard va passar a ser terapeuta. Sense que ell ho sabés, les nostres converses via Skype, també eren entrevistes que jo li feia per acabar de dibuixar el que seria en Ricardo, el terapeuta de la obra que ens ocupa.
Sense en Jorge hagués estat molt difícil escriure aquest text, per no dir impossible. Els seus consells i el seu recolzament van ser vitals, i per això volia que ell també deixés la seva petjada en aquest blog. Aquí us el presento:
Soy Jorge Paz, psicólogo y actor de origen argentino (combinación habitual por mis pagos), catalán por adopción afectiva. Ya entenderán luego el porqué de la aclaración…
Siendo psicólogo y actor, la llegada al psicodrama fue un derrotero natural. El psicodrama ayuda a la gente a salir de su laberinto discursivo y como sucede en el espacio dramático de la sesión como un teatrillo con algunos recursos más y el terapeuta de director de esa “obra”, pone en evidencia aspectos tridimensionales del conflicto que no “se escuchaban” en lo dicho. Nos hace vernos desde fuera, resonar con los temas de otros, ser actores secundarios en la vida de los demás, desenmascarar cuestiones ocultas, transformar en una foto o una escultura un profundo dolor y así y de muchas otras formas, desvelar la verdad inconsciente.
Esta herramienta enamoró a mi amigo dramaturgo y director teatral Marc González de la Varga y en una visita a Argentina me exprimió para escribir la versión corta de lo que hoy es Xarnegos. Para alargarla tuvimos muchos encuentros por Skype y cooperé luego con él para que le imprimiera su magia y la llevara a las salas teatrales. Yo ya había sido parte de su equipo en Pentateatre Vol. I y me honraba asistirlo y ver que algo que yo amo se potenciaba con su creatividad y se volvía un juego para contar una realidad tan catalana y que conozco en carne propia.
Hubiera querido estar allí hasta el final y aplaudirlos, viendo el parto de este largo proceso, pero tuve que despedir a mi padre lejos de Cataluña y no pude volver aún a mi nuevo hogar en Barcelona. Amo a cada uno de esos personajes y me siento un poco el Ricardo (terapeuta que ya conocerán) que se las rebusca para usar sus recursos en el desarraigo sin darse cuenta que estar con otros y lejos de casa, significa no querer traer lo viejo y lo conocido sino abrir el alma y el corazón y dejarse penetrar por lo nuevo y lo distinto. Aprender nuevos lenguajes, cantar nuevas canciones, compartir otras historias y construir juntos un nuevo lugar para acoger a tantos y tan diversos.
Los abrazo en mi alma. Los felicito anticipadamente y les prometo que iré a veros en cuanto pueda. Por ahora, como Xarnego, agradezco a Marc la oportunidad de volverme un catalán Pentateatrero y compartir mi arte con Uds sobre el escenario, o desde el lugar que sea y que dé a conocer el psicodrama como recurso a gente que nunca pudo participar de algo semejante.









