RE-CONOZCAMOS NUESTRAS ALTERNATIVAS
Tenemos alternativas, más alternativas de las que nos permitimos ver.
Podemos sentirnos ”atrapados” en nuestras relaciones, en nuestro trabajo, en nuestra vida.
Podemos sentirnos encerrados en conductas, tales como cuidar excesivamente a los demás o controlar.
Sentirse "atrapado" es un síntoma
claro e inequívoco de que nos
estamos relacionando dis-
Cuando nos escuchamos decir:
"TENGO QUE ‘cuidar’ a ésta persona..."
"TENGO QUE ‘decir’ que sí..."
"TENGO QUE ‘tratar de controlar’ a ésa persona..."
"TENGO QUE ‘comportarme’ de esta manera, que pensar de ésta manera, que sentir de ésta manera..."
... podemos saber que estamos ELIGIENDO NO VER OTRAS alternativas.
Ésa sensación de estar atrapado es una ilusión. NO NOS CONTROLAN LAS CIRCUNSTANCIAS, nuestro pasado, las expectativas de los demás y/ó las enfermizas expectativas que tenemos de nosotros mismos.
Podemos ELEGIR LO QUE NOS CONVIENE SIN sentimientos de CULPA. Tenemos opciones.
Estar en un proceso de crecimiento y desarrollo NO ES COMPORTARSE
PER-FEC-TA-MEN-TE o de acuerdo con las REGLAS DE OTRO, es saber que tenemos alternativas y darnos a nosotros mismos la LIBERTAD DE ESCOGER.
”Hoy abriré mi pensamiento y me
abriré yo mismo a las alternativas de
alternativas que me convengan”.
Si NOSOTROS nos hemos metido en ésa prisión "sin alternativas", NOSOTROS nos podemos salir.
Pueden darnos miedo las con-secuencias, el mismo miedo que nos metió y nos ha mantenido ahí.
Sí, el contexto va a re-accionar, pero nunca sabremos de qué manera, no podemos controlarlo (ni nosotros ni nadie), y una de las posibilidades es que no pase nada.
La culpa (ansiedad) es muy probable que esté presente, señal que estamos moviéndonos y haciendo cambios; respiremos hondo, tomemos una nueva decisión, más sana, que sea mejor para nosotros.
... A veces parece que estamos en un callejón sin salida, si es así sepamos entonces que la única manera de salir de un callejón sin salida ES REGRESAR POR DONDE UNO ENTRÓ…