Reseña: Recuerda que me quieres
Cien años después la historia se repite. O quizá no. Todavía no se conocen. Ni siquiera se intuyen. Peter y Wendy tienen un destino común del que no podrán escapar. La aventura de la vida y la magia del amor empiezan contigo, en cuanto te atrevas a descubrir su historia. Podríamos hablarte sobre caracoles, estrellas, prince sas que no sienten dolor, palabras inventadas, catarros mal curados o mundos rellenos de sueños donde todo es posible. Por explicarte podríamos deleitarnos y ser un poco malas y adelantarte que el amor no siempre es dulce. Pero claro, eso sería adelantar acontecimientos y no entenderías nada. Así que olvida las últimas líneas y sumérgete en una historia donde todo es posible, incluso que el sol y la luna se besen. Pronto, todo tendrá sentido. Bienvenido a nuestro particular Nunca Jamás.
Embarcarme en la lectura de este libro ha sido una aventura. Una aventura tal y como Peter Pan describiría a eso de IR A CIEGAS, subiéndote a un barco, dispuesto a conocer. Al no encontrarme con una sinopsis clara, he tenido que aventurarme. Sin duda, me he encontrado con un re-telling de Peter Pan de James Matthew Barrie, tomado muy al pie de la letra ya que no habrá una sola página que no haga justicia al cuento. Las autoras (porque si, porque son dos muchachas que han colaborado para dar forma al libro) comparten el apodo de W. Davies y nos presentan un Nunca Jamás ideológico, los problemas del salto a la niñez y la madurez y muchos guiños al cuento.
Por un lado tenemos a Peter, nuestro protagonista masculino, la viva imagen de la libertad y la despreocupación, un chico risueño y que no tiene pelos en la lengua, que vive y ama la vida sin aferrarse a nada ni a nadie. Por otro lado tenemos a Wendy, la chica perfecta y meticulosa, la que valora la amistad y el amor por encima de todo y con unos ideales muy firmes, que además cuida de sus DOS hermanos menores y posee una librería familiar llamada Neverland. Nuestros protagonistas tendrán encuentros fortuitos por su Londres natal. Guiados por el destino, acabarán conociéndose y viéndose las caras, entablando un inicio de amistad que derivará a una necesidad impetuosa de estar juntos y evadirse a su propio Nunca Jamás. Las autoras hacen una distinción clara entre los caracteres de ambos, tan opuestos como parecidos, dispuestos a encajar dentro de su mundo particular. Incluso ellos hacen alusiones al cuento clásico y se ríen de su suerte, de las casualidades.
— No ven en qué puede ayudarme esto a escribir.
— Estás ciega de aburrimiento y control, es normal.
— Y tú de orgullo y vanidad —replicó ella.
— Yo lo llamo ser coherente y decir lo que pienso sin que importen los prejuicios. No puedes decir que eres inteligente porque pecas de vanidad, pero sino lo dices eres falso. Es imposible seguir las normas de la sociedad, así que sigo las mías propias.
No olvidarnos de Tink, una adaptación de Tinkerbell (o Campanilla, el hada) que se centra en la prima pequeña de Peter, su ojo derecho, la niña mimada. Los conocidos celos del hada hacia Wendy son palpables incluso en el libro.
Pero no, aquí no hay luchas con piratas ni indios, no hay búsquedas del tesoro ni tampoco enojos por negarse creer en las hadas. Hay una BUENA ADAPTACIÓN de todos estos aspectos que dan forma al libro original y un juego de doble sentidos y metáforas, que te impulsa ver más allá y comparar el clásico con la versión moderna. Encontrareis frases muy conocidas, que te sonsacarán una sonrisa, así como paginas plagadas de guiños a esas luchas con piratas e indios que no encontrareis explicitamente, pero sí, repito, desde otro punto de vista.
En ocasiones, sin embargo, me he encontrado que se ha abusado demasiado de estos recursos. Las autoras han querido plasmar tanto la idea de Peter Pan que han usado todos los iconos emblemáticos del cuento en todos los detalles, pareciéndome forzado. Incluso, los diálogos ya rozaban la poca naturalidad y se ceñían a los diálogos conocidos por el cuento.
El concepto de niños perdidos, para las autoras, ha sido plasmado literalmente. Un grupo de amigos, perdidos en plena adolescencia debido a sus demonios interiores y problemas familiares que agravan la situación personal. Que todos y cada uno contara con una desgracia propia, típica de una película melodramática se me ha hecho poco creíble, para que mentir, pero si las autoras han querido usar una exageración al termino de "niños perdidos", habrá que respetarlo. De todos modos, cuando la historia se apartaba de Wendy y Peter se me ha antojaba algo aburrida. No obstante, Charlie, uno de los mejores amigos de Peter, protagonizará el siguiente libro de la ¿saga? (”Una estrella en mi jardín) por lo que era interesante poder saber algo más de él, su punto de vista, su propio capitulo.
— Os daré un consejo. Podéis tener todas las amigas que queráis, incluso invitarlas a vivir alguna aventura con vosotros, suelen contar unos cuentos preciosos por las noches. Pero nunca, jamás, le entreguéis vuestro corazón.
— Porque entonces perderíais el rumbo de vuestro navío.
Y, por desgracia, uno de los temas principales como el amor se ha excedido de utópico y empalagoso. La mitad del libro se ha presentado como un amor cariñoso, fraternal, más real, nada de atracción física.. Más bien, los personajes se enamoraron de la magia del otro, de las ganas de conocer su polo opuesto. La otra mitad del libro, el amor ha pecado de ser un bien a ser algo opresivo, como el oxígeno al respirar y ha restado muchos puntos a mi opinión definitiva del libro. Además, contábamos con un PLOT TWIST, inesperado como el que más, que a menudo se agradece y aquí nos ha dado de bruces. Comparándolo con un paso obligatorio para que los personajes maduraran, se me ha hecho falso y forzado.
Realmente, el libro pintaba fenomenal, omitiendo algunos diálogos no muy propios de unos adolescentes de 17 años... y que la caracterización de los personajes acabara siendo muy plana, sin muchos avances evidentes salvo en Peter y Wendy como protagonistas. Y si no hubiese sido por ese plot twist, el libro me hubiese seguido gustando. Pero las autoras nos advertían, nos anticipaban con su manera tan lírica y bella de narrar que no todo son finales felices y que uno escribe su propia historia. Los errores de los personajes al madurar pasan factura y así dictan su continuación, no su final.
Esa puntuación de 3′5/5 se debe a que NO PODÍA DESPEGARME DEL LIBRO, me tragué la magia de la narración y admiré como nunca la manera de escribir de las autoras, en una compenetración absoluta. Pero no llega a ser una nota que pase del suficiente por ese plot twist que me ha arrancado de mis ensoñaciones (tal vez así lo querían las historias, tal vez ellos estaban destinados a ese cambio tan brusco...), y a los diálogos y guiños que abusaban del cuento original. Todo y parecer contradictorio, a mi se me hizo pasable la lectura debido a ello. Eso no quita que no vaya a darle una oportunidad al siguiente libro de la saga..