Cansancio.
Hoy, mientras me voy, te harĂ© feliz… o al menos eso quiero creer. Tal vez tambiĂ©n me hagas feliz tĂş, pero de esa forma extraña en la que uno sonrĂe mientras algo se le cae por dentro. Camino lento, sin insistir, sin nada que decir, porque ya no hay palabras que sostengan lo que se está rompiendo.
Déjame verte un rato más. Solo un poco. Lo suficiente para guardar este momento como si pudiera quedarse conmigo, como si lo eterno no fuera solo una forma bonita de mentirse.
Hoy, mientras me voy, todo parece tan normal que duele. Nada cambia… y al mismo tiempo, todo se termina. Y en lo sencillo todavĂa estás tĂş: en mi corazĂłn, en lo que soy, en esas partes que no se van aunque uno se despida.
Quédate un rato más. Solo un poco más. Porque este instante no vuelve a pasar, porque hay cosas que se acaban sin hacer ruido, pero igual dejan eco.
Hoy, mientras me voy, serás feliz…
pero sin mĂ.












