Dear, S.C.
Te extraño mas de lo que quisiera.
Extraño tu sabor, tu olor, tus manos, tus besos, tu cuerpo, tus caricias. Extraño que estés dentro de mi, que me recorras, que me veas, que me sientas, que seamos solo tu y yo. Extraño que estando solos, no importaba nada más.
Pero eso mismo fue lo que me alejo de ti, que no te importará más cosas de mi, que éramos dos cuerpos entrelazados con mucho deseo, y tu falta de interés por lo que soy o hago, me mataba. Tus mensajes sin emociones. Tu falta de interés. Tus miedos y los mios, no me dejaron quedarme ahí.
Me gustas como para todo, y a ti te gusto como para hechar un polvo. Cómo quisiera poder estar contigo sin sentir.
Muchas veces he pensado que mis emociones y mi conciencia, me impiden hacer cosas que quiero. Que podría estar en la cima del mundo si me amara más, si confiara en mi belleza física y emocional. Tu eres la prueba de que lo merezco todo y nada menos.
Te deseo con locura pero quiero quererme con esa misma intensidad o más, y por eso no volveré a ti. Aunque todo mi cuerpo te extrañe.
Este camino de amor propio es difícil pero tengo que aprender a poner límites y respetarlos, porque ellos me cuidan a mi, a mis emociones, a mi cuerpo, a mi vida.
Me pido perdón por hacerme sufrir así pero merecemos mucho más que solo un polvo.




















