Dibuje una puerta en su pared.
DibujΓ© una puerta en su pared blanca. UsΓ© el pedazo pequeΓ±oΒ de un lΓ‘piz que me quedaba y comencΓ© a trazar rΓ‘pido.Β Por momentos se me caΓa el lΓ‘piz entre las grietas oscuras de la puerta, pero pude terminar. Me acerquΓ© a la cerradura.Β Lo vi.Β Diminuto y hecho bolita llorando en la esquina de su habitaciΓ³n rosa. Un espejo ovalado en la pared lo reflejaba sΓ³lo a Γ©l.Β no reflejaba nada que habΓa en el cuarto.Β El cuarto no querΓa recordarse. Desintegrarse capaz.Β Lloraba lento, como tratando de resistirse, pero lo mirΓ© por tanto tiempo que lleguΓ© a ver cΓ³mo se hizo un charco en el piso.Β QuerΓa que me pesen sus lΓ‘grimas en la boca. La manija me miraba con asco. La tocaba y se volvΓa gelatinosa. Las cortinas estaban desgastadas, deshilachadas y eran floreadas. De las flores sepia que tocaban el pisoΒ subΓan las lΓ‘grimas.Β Necesitaba verlo mΓ‘s adentro. QuerΓa agarrarlo,Β querΓa olerlo sangrar.Β AraΓ±e la cerradura , con el nerviosismo y la pequeΓ±ez de un ratΓ³n.Β Me arranco todas las uΓ±as.Β SentΓ calor en el cuerpo. La cortina se prendiΓ³ fuego. SΓ© que la prendΓ yo. Lo sentΓ.Β Γl se levantΓ³.Β Pero solo mirΓ³ al espejo.Β Lo toco como agarrando otra figura. Las cortinas se quemaron hasta consumirse a cenizas. Las cenizas volaban en la habitaciΓ³n con la independencia de una vida.Β Algunas bailaban en ronda. Γl las seguΓa con la mirada como si estuviesen en el espejo,Β intentaba agarrarlas tocando el vidrio.Β Ellas se acercaban a Γ©l y ahora caΓan sobre sus lΓ‘grimas, formaban un caminito gris. Yo seguΓa intacta, querΓa que se lastime. ToquΓ© la puerta, y me atrapΓ³ las manos entre sus grietas. Por un momento,Β me mordiΓ³.Β Se me cayeron dos dedos.Β Me quedΓ© quieta. Mis ojos bien abiertos, no querΓan cerrarse nunca mΓ‘s, se agarraban de mis pΓ‘rpados con hilos finos tensos que vibraban.Β Se me empezaron a secar los ojos. El deseo se me desprendΓa porΒ la secreciΓ³n de mis ojos.Β Un vaso se rompiΓ³ en el piso. Γl se asustΓ³ y se cayΓ³. El espejo parecΓa levantarlo. Mis ojos no se soltaron. Otro vaso.Β Un pedacito de vidrio cayΓ³ sobre su mano. SangrΓ³ un poco. AgarrΓ³ mΓ‘s.Β CubriΓ³ sus manos con pedazos de vidrio, como si estuviera armando un rompecabezas. PresionΓ³ uno por uno con fuerza, mirando a todos lados. Su sangre.Β Chupaba el olor a hierro con mis ojos. Lo miraba con mis manos. Se me caΓan la saliva , las lΓ‘grimas. Y entonces vi en el espejo mi figura, pero yo no estaba adentro. Me veΓa serena mirando hacia ningΓΊn lado. Temble. Mi vista se apagaba.Β Β En el temblor, sentΓ algunos deΒ mis mΓΊsculos desgarrarse. TemblΓ© hasta hacerme casi toda hueso. El se acostΓ³ al lado del espejo.Β Β JuntΓ³ sus manos de vidrio en un lado de su cara. CerrΓ³ los ojos. Quedaba poca de mi carne; mis huesos brillaban. OjalΓ‘ pudiera agarrar algunas telas, cintas, hilos. Hacer moΓ±os fuertes entre la carne y los huesos, unirlos.Β Pero sΓ© que solo puedo dejarlos separados.Β Aunque lo desee. No puedo controlar mi carne ni mis huesos. Ya me estaba olvidando de aca y la puerta se borrΓ³ con goma de borrar.














