¿Por qué te fue tan fácil dejar ir todo ese sentimiento hacia mí?
¿Por qué jugaste de los dos lados cuando sabías que no iba a salir bien?
¿No creías que me podrías destruir tanto que me dejarías completamente vacía?
¿No pensaste en todas esas noches que me dormiría a causa de que mis ojos quedaran totalmente secos?
Si era tan simple como dejarme desolada en un momento tan frágil, ¿por qué mantuviste algo que ya estaba roto?
¿Acaso no viste cómo mis ojos brillaban por tu presencia?
¿No sentiste cómo mis manos temblaban por tu existencia?
Tenerme tan cerca tuyo, que podías escuchar mis latidos tan presentes, ¿no fue suficiente para que entendieras lo mucho que te anhelaba?
Porque, como llegaste en noviembre, te fuiste un lunes de enero, dejando meses llenos de tristeza y sin esperanza en un corazón tan perdido por tu amor.








