Han pasado ya varios años desde la última vez que ingresé a esta cuenta, fue antes de la pandemia. La última vez que edité mi perfil yo tenía 17 y sentía que de los 18 no pasaría, pero heme aquí, con casi 22 años.
Muchas cosa han cambiado, afortunadamente ya no me encuentro sumergida en la depresión extrema que años atrás me sofocaba. Aprendí a controlar mis emociones y me di cuenta de que aún viviendo al día podía ser feliz. Claro que la depresión sigue ahí, y de vez en cuando tengo mis recaídas, pero se podría decir que maduré emocionalmente, y son más los días buenos.
No desactivaré esta cuenta, pues es muy significativa para mí, pero puede que no la vuelva a usar más. Sin más, espero quién sea que vaya a leer esto tenga un lugar seguro al cual acudir, y que todas sus heridas sanen.















