Cuantos residentes de Madrid aprovecharían un huerto urbano? Muchos jubilados lo harían encantados. Con que un 1% de la población se animasen, estaríamos hablando de 50.000 personas en una población de 5 millones. Pongamos 40 m2 de parcela, y otros 10 de zonas comunes. 50 m2 por 50.000, estaríamos en 2.5 millones de m2, 250 Has.
Por ejemplo, El Parque del Retiro tiene 118 Has. Necesitaríamos una superficie equivalente al doble de la del Retiro. Pero no debe ser una superficie única, concentrada. Debe repartirse por todos los distritos, y resultar un espacio muy cercano a los residentes de cada zona.
De los 605 km2 de Madrid, 150 km2 pertenecen al espacio protegido del monte del Pardo y 17 km2 a la Casa de Campo. Con el Retiro, y algunos otros parques, restan 400 km2 de ciudad están lacrados por asfalto y pavimentos, o edificaciones, y algún solar sin ningún uso social y ciudadano.
Liberar 2.5 km2 para huertos, no parece ser una idea imposible de realizar, y puede presentar ventajas y bondades que van mucho más allá de la mejora de nuestro entorno.
Para empezar, la faceta social. Vivimos en una ciudad tremendamente individualista, y una iniciativa como esta podría promover la cooperación vecinal.
También como no, la mejora medioambiental. Que además es un problema enorme en Madrid, y donde aun no se acometido ningún plan de choque serio,y ni siquiera en plan superficial. Recordad por otros posts, anteriores que la única medida tomada para reducir las emisiones cuando no llueve, es trasladar las estaciones medidoras.
Podrían contribuir a una alimentación más ecológica. Tanto por la calidad, como por el nulo transporte necesario en todo el ciclo desde la semilla a la mesa.
Cada conjunto de huertos tendría un mercado para dar salida a los excedentes. Y permitiría pequeñas rentabilidades a los agricultores urbanos más avezados.
Permitiría a los niños, entender el proceso agrícola y de los alimentos.
Olería a tierra húmeda tras un aguacero.
El riego de todos los huertos, estaría garantizado con un sistema separativo, prácticamente inexistente, -de forma inexplicable-, en una ciudad en un clima con esporádicas sequías, que previsiblemente, irán en aumento. Todo el debate sobre el agua, que se debe generar, sería más fácil si experimentaramos lo que el agua permite en nuestros huertos.
Todas las aguas pluviales, podrían canalizarse en depósitos, y entre todos recuperar la capacidad de nuestros antepasados con el uso del poco agua que tenemos, para convertir el entorno, en un verjel, y no en una ciudad invivible demasiados meses del año.