Hace días una tormenta se avecina, escucho las sirenas alertando su llegada, lo raro es que el día está precioso, un cielo azul y un ardiente sol, se escuchan los pájaros cantar, niños reír y jugar.
Las señales están allí, las veo pero no las entiendo, mi mente altera todo, pero mi corazón lo presiente.
Mi corazón llora, mis ojos se nublan, mis cuerdas vocales no emiten sonido alguno, mis pensamientos van a 200km por hora, mi corazón palpita tanto que siento que en cualquier momento se sale de mi pecho.
Un nudo familiar en la boca del estómago que confundo con dolor de estómago, mi sonrisa desaparece y aquel brillo en mis ojos se apaga.
Poco a poco veo mi reflejo desapareciendo del espejo, el brillo a mi alrededor se opaca, todo torna gris, un frío familiar recorre mi cuerpo, aquella melodía suena de nuevo.
Escucho mi alma sollozar y susurrar "no, de nuevo no."
Hace mucho que sus ojos no me miran, su boca no me busca, sus manos pasan de lejos. Aquella mirada de deseo ya casi no la recuerdo, su boca se aparta constantemente de la mía, lo hace por inercia.
En su futuro ya no ve un nosotros.
Ahora hace planes solo, salidas solo, necesita espacio y tiempo para él. Descubrí que lo asfixio y necesita tiempo. Todo lo resuelvo llorando, no lo puedo controlar es efecto de...
Le aburre pasar una tarde conmigo, cuando antes pasábamos el fin de semana juntos, las salidas eran juntos y no cada quien por su lado.
Ahora necesita espacio, no puede conversar si yo estoy presente, hay temas que solo se hablan entre hombres.
No quiere compartir con mis amigos porque no tienen nada en común, no quiere asistir a los cumpleaños porque nunca lo habían invitado.
Mi mente me grita que hay alguien más, que están las señales y mi corazón obviamente las ignora. Aquella frase en mi cabeza suena "quien es infiel una, lo será de nuevo".
Me hace dudar de él y de alguna manera de mi, tal vez ya no le soy atractiva, ya no me desea, no soy suficiente? Le dará pena que lo vean conmigo?
Ya no me siento tan segura, me aterra la idea de perderle, me dolerá tanto. No volveré a ser yo. ¿Cómo podría después de?
No sé si esta vez podre sobrevivir a él.














